Finalmente dio inicio el nuevo ciclo escolar 2025-2026 en todo el país, donde sin mayores inconvenientes casi 30 millones de estudiantes regresaron a las aulas. La cifra puede resultarnos sólo un dato más, el cual bien puede pasar desapercibido; sin embargo, valorar en su justa dimensión lo que ese esfuerzo significa, es algo con lo que no se puede ser displicente. Máxime cuando esta es una cobertura que muy pocos países pueden presumir, la cual puede llegar incluso a los 33 millones, de acuerdo a la incorporación progresiva que siempre ocurre en las primeras dos semanas de clases.
Es verdad, es innegable que en nuestro Sistema Educativo persisten muchas y muy variadas deficiencias, tanto en infraestructura como en cuestiones pedagógicas y administrativas.
Pero aun con todo ello, sería injusto demeritar lo que significa mantener en funcionamiento los 252 mil planteles que ayer recibieron a nuestros niños y jóvenes: 231 mil de educación básica y 21 mil de media superior. En el mismo sentido, nadie puede escatimar la dedicación y el compromiso de un millón 624 docentes. Por el contrario, en los últimos años el reconocimiento a su ingente labor, ha ido en sentido inversamente proporcional a las exigencias que reciben, lo mismo por las reformas o innovaciones curriculares, como por las consecuencias del excesivo empoderamiento que se les ha conferido a los padres de familia.
En Sinaloa, a pesar de la situación de inseguridad que se vive, por causas que ya son de sobra conocidas y que se mantiene ya desde hace casi un año; no hubo afortunadamente incidentes que impidieran a más de 739 mil (alumnos 586 mil del nivel básico y 152 mil de bachillerato) regresar a las aulas.
Lo anterior, vino a dejar en claro que tal como lo señalaron las autoridades educativas y de seguridad pública, las condiciones para el regreso a clases siempre estuvieron dadas. Y es que como lo señaló la titular de la SEPYC, Gloria Himelda Félix Niebla, el garantizar las condiciones para un regreso a clases seguro y presencial no era algo que pudiéramos esperar de manera fortuita.
Félix Niebla ilustró que ello fue resultado de un trabajo de planeación previo, el cual contó con la participación de los docentes, autoridades educativas, de protección civil, y las fuerzas del orden locales y federales.
Por lo tanto, esas voces alarmistas (nunca faltan) que presagiaban lo contrario, proponiendo incluso el regreso a clases virtuales, lo único que consiguieron es quedar evidenciadas como agoreros del caos. Afortunadamente, el operativo de seguridad para el regreso a clases dio resultados, anulando la narrativa fatalista de aquellos que, esperando decirnos “yo tenía razón”, parecen anhelar que las cosas no mejoren, o incluso que empeoren.
Y para garantizar la continuidad de este buen regreso a clases, además de haberse entregado ya más de tres millones y medio de libros gratuitos, se tiene igualmente un avance del 80 por ciento en el canje de útiles, uniformes y calzado deportivo.
En este último rubro, es justo reconocer también el trabajo realizado por la Secretaría de Economía, una dependencia que por cierto, bajo el liderazgo de Ricardo Velarde Cárdenas, ha desarrollado un exitoso programa de respaldo y financiamiento a los pequeños comercios, esos que finalmente marcan el dinamismo de la economía local.
FIDEICOMISO DE APOYO AL SECTOR EDUCATIVO. – Encaminados con el mismo tema, el nuevo ciclo lectivo inició con otra buena noticia. Se trata de la creación de un fideicomiso de vivienda, conformado por una bolsa inicial cercana a los tres millones de pesos, y a través del cual los agremiados al SNTE, podrán recibir créditos de 30 a 50 mil pesos sin ningún tipo de interés. Esta nueva prestación fue posible gracias al interés y voluntad mostrados tanto por el Gobierno del Estado, como por las dirigencias sindicales de ambas secciones, la 27 que preside el maestro Genaro Torrecillas, y la 53 a cargo de Ricardo Madrid. Enhorabuena este logro y por todo lo que sume beneficios a los trabajadores de la educación.











