Siendo la ciudad más poblada y residencia de los poderes del Estado, es en Culiacán donde suele desarrollarse el mayor número de eventos de tipo comercial y empresarial (convenciones, foros, seminarios, etc.). Es por esa razón que desde hace bastante tiempo existe la demanda de contar con un centro de convenciones en forma, que venga a darle plusvalía al turismo de negocios que recibe la capital sinaloense. Y por fin parece ser que ahora sí será una realidad dicho inmueble, toda vez que así lo anunció apenas el pasado fin de semana el titular de Obras Públicas del Estado, Raúl Montero Zamudio.

Mucho se había mencionado que dicho Centro de Convenciones se edificaría en el inservible “Parque Temático” que construyó el exgobernador Mario López Valdez, pero al parecer siempre no, sino que será en los terrenos que actualmente utiliza Precasin, que es una empresa del gobierno estatal que también se encuentra contigua a la UAdeO, la cual por cierto fue creada hace casi cuatro décadas, con el objetivo de fabricar y comercializar preeforzados, precolados, concretos y demás agregados que se utilizan en la obra pública.

Sin embargo, cabe recordar que esta empresa (Precasin) vio cambiar su razón de ser en el gobierno de Quirino Ordaz, convirtiéndola en una nueva especie de Cocosin (Comisión Constructora de Sinaloa), a la que en esa administración se le adjudicaron millonarios contratos de manera directa, y donde, por si fuera poco, las obras se hacían subcontratando a terceros, algo prohibido por la Ley estatal de Obras Públicas.

Pero bueno, volviendo con el tema del Centro de Convenciones, las estimaciones del proyecto que se encuentra prácticamente terminado, refieren una inversión aproximada de 100 millones de pesos, recursos provenientes exclusivamente del estado. Otro punto a destacar, es que además de su utilidad y viabilidad, el proyecto ejecutivo contempla la edificación de un recinto bajo los estándares que exige la arquitectura hoy en día, es decir, construcciones con ecosistemas ahorradores de energía y agua.

Paralelamente a esta obra, Raúl Montero destacó también otras más para la capital del estado, como el malecón que se construirá para desahogar todo el flujo de la zona de Villas del Río, el cual contará con una longitud de 5.2 km. En el mismo sentido, se tiene proyectado también un Paso Deprimido en el boulevard Pedro Infante, el cual con una inversión estimada de 350 millones de pesos, vendría a agilizar el tráfico de los vehículos que buscan dar vuelta al boulevard Miguel Tamayo, en las instalaciones de la USE.

De concretarse estos proyectos, se le estaría haciendo justicia a una ciudad que ha crecido a pasos agigantados pero en forma desordenada, donde si bien no contamos con la infraestructura urbana de grandes ciudades como Guadalajara y CDMX, sí tenemos un tráfico vehicular similar, debido a vialidades que no son aptas para tantos automóviles que transitan diariamente por ellas.

Y AUN ASÍ SE EMPECINA A QUEDARSE EN EL CARGO. – En pleno conflicto postelectoral, los navolatenses no están respaldando ese aferramiento de la alcaldesa Margot Urrea, quien busca continuar en el cargo por un segundo periodo. Y es que el “trabajo” realizado por la actual presidenta municipal ha dejado mucho que desear, ya que tanto la cabecera como las sindicaturas de ese municipio se encuentran en total olvido, con calles intransitables, oscuras y saturadas de alcantarillas descubiertas. Y para muestra está el calvario que están viviendo habitantes de la colonia Margarita en Villa Juárez, quienes a causa de drenajes colapsados, llevan ya tres semanas con sus viviendas inundadas de aguas negras, sin que la alcaldesa ni ninguna autoridad hagan algo para remediar la situación, quizá porque están muy ocupados en impugnar la elección que perdieron. Por eso es que al igual que como en una ocasión lo expresó el líder de la Asociación Civil, ‘Empresarios Unidos por Navolato’, (EMUN), Jorge Quevedo Beltrán, la mayoría de los navolatenses también exclaman: ¡gracias a Dios Margot Urrea ya se va!