Contrario a lo que muchos pensaban, la clase política tradicional viene recargada y dispuesta a volver a luchar por aparecer en las boletas electorales. Basta sólo con darle una revisadita a las listas de postulantes a cargos de elección popular para este próximo 6 de junio, para darnos cuenta que muchos de los que sucumbieron ante el tsunami Lópezobradorista están hoy vivitos y coleando.
Parece ser que después de todo, estos personajes lograron que no los dieran por muertos y se despojaron de esa mortaja que muchos ya apostaban les cobijaría tras su derrota en el 2018.
Y es que hay que reconocerlo, muchas de las nuevas caras que irrumpieron en la escena política han resultado un rotundo fracaso, lo que ha obligado a los partidos políticos a subir al ring a varios de sus cuadros tradicionales y que mantienen aún gran rentabilidad electoral.
De esta forma y más ahora que el fulgor de las candidaturas independientes pareciera haberse extinguido, los partidos políticos tienen cancha libre para hacer combinaciones que puedan resultarle atractivas al electorado. El reto será precisamente encontrar fórmulas que además de respetar la paridad de género, logre combinar rostros nuevos con aquellas opciones ya muy conocidas pero que han logrado mantener una buena trayectoria y que gozan del reconocimiento social.
De esta forma, abordando (en esta ocasión) las opciones del PRI y de su alianza para la alcaldía de Culiacán, dentro de los cuadros masculinos, toma cada vez mayor fuerza la opción de Aarón Rivas Loaiza, quien a pesar de mantener un bajo perfil desde hace tiempo, mantiene aún muy altos niveles de aceptación ciudadana.
Otro de los que sucumbieron ante el fenómeno AMLO y que hoy aparece con más fuerza que antes, es sin duda Fernando Pucheta, quien buscará de nueva cuenta ser alcalde del puerto. En Ahome, la figura mejor posicionada es la de Álvaro Ruelas, a quien se le recuerda como un buen gobernante, cuya continuidad en su gestión fue interrumpida por un voto a ciegas que le otorgó el poder a un nefasto y locuaz individuo.
En Guasave retorna con fuerza la posibilidad de que Diana Armenta vuelva contender por la alcaldía, ya que conserva un importante capital político y el apoyo de diversos sectores empresariales.
Estos nombres son muy probable que aparezcan sin duda en las boletas de estos que son los principales municipios del Estado. La interrogante que sigue latente es si lo harán por las siglas con las que participaron en la elección anterior, o si cambiarán de camiseta en dado caso de que no sean favorecidos, ya sea por una estrategia interna del partido (PRI), por una negociación aliancista o por una cuota de género.
Lo que es un hecho es que el Gobernador Quirino Ordaz, con ese pragmatismo político que se le conoce, aún se encuentra analizando sus opciones para las alcaldías y diputaciones, ya que de ello dependerá en gran medida el futuro de a quién decida (o decidió ya seguramente) postular para sucederlo.
Para trabajar en esta tarea el Gobernador tiene mucha tela de donde cortar, y es ahí precisamente donde tienen cabida aquellos políticos que, como ya lo dijimos, se mantienen vigentes a pesar de su derrota en el 2018.
Por otra parte, algo que ponderará el mandatario y a lo cual le concederá seguramente un enorme peso, son aquellos factores como la lealtad, la eficiencia y la honestidad. Dentro de estas últimas cualidades encajan perfectamente políticos experimentados y algunas revelaciones a las que seguramente Quirino Ordaz no dejaría nunca de lado.
Ahí están en primera línea su prestigiado y eficaz Secretario General de Gobierno, Gonzalo Gómez Flores; el coordinador de la fracción priista en el Congreso, diputado Sergio Jacobo Gutiérrez; y el Director del SATES, Gabriel García Coppel, a quien aprovechamos también este medio para hacerle llegar nuestras más sentidas condolencias por el reciente deceso de su señor padre.











