A cuatro días de que concluya este año, esa pausa vacacional que muchos disfrutan y aprovechan para descansar y olvidar sus preocupaciones (por lo menos momentáneamente), es un lujo del que no goza el Gobernador del Estado, Dr. Rubén Rocha Moya. Y es que después de complicados meses para el sector agrícola, la situación llegó a su punto más álgido tras el reciente conflicto con la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal Y Pesquero (FND), lo que vino a ser la gota que derramó el vaso tras los constantes tumbos que han caracterizado al Secretario de Agricultura, José Jaime Montes Salas, quien desde que fue nombrado por el mandatario estatal como pago a un compromiso político, ha conducido sin rumbo a este representativo sector de nuestra economía.
Ya a mediados de este año, los productores agrícolas de nuestra entidad habían dado señales de la falta de capacidad de Montes Salas, quien como las avestruces suele ocultar su cabeza en lugar de encabezar las demandas de los trabajadores del campo, como cuando éstos tronaron contra el Director General de SEGALMEX (Seguridad Alimentaria Mexicana), Leonel Cota Montaño, por el incumplimiento en el pago de los apoyos de garantía para la producción de maíz del ciclo 2021-2022.
Ahora, después de temas polémicos en el sector agrícola como la importación de maíz blanco que el Gobierno Federal hizo de Sudáfrica y las recientes controversias con Estados Unidos por el tema de los transgénicos; se presenta para cerrar el año un nuevo reto para los trabajadores del campo. La amenaza de la FND de suspender el otorgamiento de nuevos créditos y pausar la dispersión de recursos para el pago de créditos previamente contratados, vino a encender las alertas en todo el país y principalmente en estados eminentemente de vocación agrícola como el nuestro. Sin embargo, aun cuando desde hace meses el propio Director General de la FND, Baldemar Hernández Márquez había manifestado esta decisión, hasta el momento no ha dado la cara para aclarar la situación tras el comunicado oficial enviado a las coordinaciones regionales, donde se notifica tal disposición y se les informa además que, como prioridad, está la de saldar las deudas que dicha dependencia mantiene con organismos internacionales que históricamente la han subsidiado, como el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo).
La realidad es que desde el momento mismo en que la FND, la cual por cierto cumple 20 años de haberse creado tras la desaparición de Banrural, empezó a dejar de ser considerada en la distribución de recursos en el Presupuesto de Egresos de la federación, se dio inicio a una cuenta regresiva que anunciaba su disolución, para así dar paso por fin paso a la llamada Financiera del Bienestar, proyecto trazado desde el inicio mismo del mandato de AMLO, pero que por cuestiones políticas se ha venido postergando.
Ante esta crisis en el sector agrícola, el Gobernador Rocha Moya vuelve a hacerle la tarea sus colaboradores (en esta ocasión a su Secretario de Agricultura y Ganadería), logrando gestionar directamente con el Presidente para destrabar el problema y garantizar a los agricultores sinaloenses el pago de los créditos contratados con la FND. Aquí la duda que surge es hasta cuando el mandatario estatal dará por pagados los compromisos políticos con muchos de sus bisoños colaboradores que, sin experiencia y vocación como servidores públicos, lo han obligado a salir al quite y asumir responsabilidades de quienes se supone están para cubrirle de los problemas.
No hace mucho Jaime Montes Salas expresó a pregunta expresa en un programa de radio que él se sentía muy contento y tranquilo en su puesto, ya que además de que contaba con la confianza del Gobernador, consideraba que estaba haciendo bien su trabajo y dando buenos resultados al frente de la política agropecuaria. Pero ayer en su conferencia semanal, el Gobernado Rocha Moya dejó muy en claro que al parecer ya no hay tal confianza, y que lo más probable (y necesario) es que entrando el año nombre un nuevo Secretario(a) de Agricultura y Ganadería. Este no será seguramente el único cambio que habrá de darse entrando el año, sobre todo si el Gobernador se decide por oxigenar su equipo con gente más capacitada y con experiencia en el servicio público, colaboradores que finalmente le cubran la espalda y a quienes no les tenga que andar haciendo su chamba.
“Jaime Montes no se ha acercado a buscar solución al conflicto que tienen productores con la supuesta cancelación de créditos, un conflicto que no me deja dormir a mí, y a estas alturas él ya debió presentarme algunas vías de solución, pero no ha sido el caso”. (Dr. Rubén Rocha Moya).











