El día de ayer se le tomó protesta a la Sra. Pier Angely Camacho Montoya, como alcaldesa sustituta de Salvador Alvarado, cargo en el que releva precisamente a su finado esposo Carlo Mario Ortiz Sánchez, quien como ya es del conocimiento general, lamentablemente falleció el pasado día siete de este mes.
Esto por supuesto, es sin duda una situación en la que la Sra. Pier Angely nunca hubiese querido estar; sin embargo, aunado a la cortesía política adoptada por quienes son mayoría en el Congreso, lo que vimos también fue una decisión sustentada en un acto humanista de justicia moral, determinación que de entrada llevaba un hándicap que era muy difícil se pudiera revertir.
En este sentido, la postura adoptada ayer por la diputada Victoria Sánchez, quien desde la misma reunión de la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación planteó revisar a detalle la propuesta del nombramiento de la Sra. Pier Angely, no debe satanizarse ni verse como una acción de perversidad o insensibilidad, ya que la pluralidad política exige respetar los derechos de todos sus actores, y eso era precísamente lo que en su momento pedía la diputada Sánchez.
Finalmente, la votación tanto en la Comisión como en el Pleno fue por unanimidad, en donde si bien hubo una abstención, esta se toma o contabiliza a favor.
Al margen de ello, lo que quedó en evidencia una vez más con esta situación, es que siguen habiendo procedimentos protocolarios en comisiones donde no se cuidan las formas necesarias para ello, detalles que son por demás importantes, ya que evitarían este tipo de diferendos internos en el Congreso, mismos que sólo vienen a ralentizar el funcionamiento de sus órganos de gobierno.
Así pues, nos queda claro que lo sucedido fue tan innecesario como intrascendente, ya que la decisión estaba consensuada por los grupos parlamentarios y era por tanto una decisión tomada.
Lo que sí debe señalarse, y quiza hasta recriminarse, es la pésima conducción de quien preside actualmente la Mesa Directiva del Congreso, diputada Roxana Rubio, quien a pesar de haber fungido como Vicepresidenta en la Mesa Directiva amterior, parece no haber aprendido muy bien los procedimientos protocolarios a seguir.
Lo que presenciamos ayer en la sesión del Congreso, fue una acción que vulneró el derecho de una de sus legisladoras, al negarle el uso de la voz antes de que se sometiera a votación el acuerdo dictaminado por la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación.
La pifia de la presidenta de la Mesa Directiva, fue que antes de la votación, habiéndose percatado de que una de sus compañeras pedía hacer uso de la voz, no se la hubiese concedido, diciéndole incluso que lo haría después de la votación, algo a todas luces incorrecto, ya que después de esa etapa (votación) todo tema queda concluido.
Lo que finalmente importa fue que la Sra Pier Angely, con todo su dolor a cuestas, mantuvo una encomiable entereza al rendir protesta como Presidenta Municipal de Salvador Alvarado. Cabe señalar que el consenso entre quienes tienen el honor de conocerla, es que dada su capacidad y sensibilidad social, es seguro que ella sabrá honrar el gran legado de su esposo Carlo Mario, quien además de ser catalogado como uno de los mejores alcaldes, gozaba de una enorme popularidad gracias a su humildad, sencillez y don de gente que siempre le caracterizó.
Histórica decisión del Gobernador Quirino Ordaz Coppel.- En la misma sesión, los legisladores también le aprobaron al Ejecutivo la enajenación a título de donación, de un terreno contiguo al Hospital Municipal Margarita Maza de Juárez, de la ciudad de Mazatlán.
Con esta decisión, que a decir del propio alcalde porteño, IBQ Luis Guillermo Benitez Torres, es una demanda que se había postergado por décadas, se lograrán enormes benificios que potencializarán los eficientes servicios de salud que actualmente presta el gobierno de ese municipio a sus trabajadores jubilados y familiares. Un acto de justicia social para nuestros hermanos mazatlecos. ¡Felicidades!











