Después de iniciada la violenta confrontación entre las facciones del cartel de Sinaloa, Culiacán ha sido el municipio que se ha visto más afectado, donde además de los asesinatos y desapariciones, que es finalmente lo que más duele y lamentamos, se percibe también un marcado abandono en su infraestructura urbana. Al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, se le agota el tiempo para demostrar que está hecho para responsabilidades más grandes, sobre todo ahora que hay analistas que lo incluyen como candidateable al interior de Morena, para convertirse en el relevo del Dr. Rubén Rocha Moya. Y es que resulta palpable las carencias que enfrenta este municipio: la presencia de basura acumulada en las calles (de lo que como ciudadanos somos los más responsables); sectores en penumbras y la proliferación de vialidades muy deterioradas (sobre todo ahora con las lluvias).

Todos estos grandes retos por resolver, representan una prueba de fuego para Gámez Mendívil, no sólo para sus aspiraciones personales, sino para garantizarle a su partido el suficiente respaldo electoral rumbo al 2027. Recordemos cómo en las elecciones del año pasado, Gámez Mendívil obtuvo 202 mil sufragios, una votación histórica que bien podría descender drásticamente, si de aquí a la víspera de la elección, la gente no observa mejoras sustanciales en la prestación de los servicios públicos municipales. Y precisamente por las deficiencias que privan en algunas áreas del ayuntamiento, es que muchos culiacanenses ya empiezan a cuestionarse, sobre si es momento de tener a la primera alcaldesa constitucionalmente electa (las ha habido pero interinas). Esta situación del género, es algo que seguramente será valorado al interior de cada partido político, ya que ninguno de ellos querrá quedarse atrás en la narrativa vigente, donde la mujer cobra cada vez más relevancia y reconocimiento. Ante este escenario, las posibilidades de que los partidos postulen a un hombre se ven cada vez más reducidas, sobre todo en Morena, donde la Presidenta Sheinbaum, buscará que sean mujeres quienes ocupen las posiciones más importantes. Esto es algo que pone en desventaja a los hombres de ese partido que sueñan con la alcaldía de Culiacán. Un ejemplo de ello son las aspiraciones expresadas apenas el pasado fin de semana, por el polémico diputado Serapio Vargas, a quien desde ahora y porque no es mucho además lo que representa electoralmente, no se le ve posibilidad alguna de lograr esa candidatura.

En cambio, entre los nombres del género femenino a los cuales habrá que darles seguimiento, figuran la actual líder del Congreso local, diputada María teresa Guerra Ochoa, quien de no lograr la candidatura de Morena por la gubernatura, seguramente tiene a Culiacán como plan “B”,  Y es que en caso de que en Morena se decidan por una mujer para ser la sucesora del Gobernador Rocha (decisión a la que aún le falta mucho), las opciones parecen reducirse entre la diputada Tere Guerra y la senadora Imelda Castro. Aunque como ya sabemos siempre puede haber una sorpresa, por eso no hay que descartar del todo a Estrella Palacios Domínguez, quien está haciendo bien las cosas en Mazatlán y puede entrar en la negociación.

Otro nombre a considerar es el de la actual diputada federal Merary Villegas Sánchez, quien fue la primer morenista en ser diputada local, y además ya en dos ocasiones anteriores, ha buscado alcanzar la candidatura a ese cargo. Por último y a diferencia de quienes la ven ir en busca de la gubernatura, la también diputada federal Graciela Domínguez, ex líder del Congreso y ex titular de la SEPyC, sería otra de las aspirantes naturales de la 4T para mantener el control de la capital.

Por el lado del PRI, la actual regidora Erika Sánchez es por mucho, la mejor opción del tricolor, máxime que la tendencia hasta estos momentos, favorece de manera abrumadora al partido oficialista.

Por los rumbos del PAN, la decisión se tomaría entre la diputada local Roxana Rubio, y la actual líder en el Estado de ese partido, Wendy Barajas Cortés. Sin embargo, el declive en el que se encuentra ese partido, por lo menos en Sinaloa, hacen sumamente difícil que puedan ganar su capital.

En el PAS, la carta más fuerte que pueden lanzar para competir por Culiacán, recae sin duda en la maestra Angélica Díaz Quiñónez, quien no sólo ha logrado ser legisladora en tres ocasiones, sino que los registros oficiales del mismo Congreso, constatan su buen desempeño en cuanto a iniciativas presentadas.

En los casos de MC, PVEM y PT, lo más probable es que ante la reducida preferencia que le otorgan las más recientes encuestas, opten por busca una alianza para la alcaldía de Culiacán, de tal manera que les permita obtener regidurías. La duda es con quien podría aliarse MC, pues en el caso del PVEM y el PT, su alianza se mantendrá firme al lado de Morena, pues de lo contrario podrían hasta perder su registro en la entidad.