La seguridad de las tecnologías de la información o ciberseguridad, es por mucho uno de los mayores retos que enfrentamos en esta sociedad digital en la que vivimos. La confidencialidad, integridad y disponibilidad de datos, es el mayor desafío al que nos vemos expuestos tanto a nivel individual como colectivo (empresas, organizaciones, gobiernos, etc.). A medida que la tecnología se interconecta cada vez más con diversos aspectos de nuestras vidas, la protección de nuestros activos digitales adquiere una importancia aún mayor.

Hoy en día existe una constante búsqueda de sistemas que nos permitan blindarnos ante robos, daños o manipulación de nuestros datos, redes o sistemas informáticos. De hecho, son los gobiernos los más enfocados en esa tarea, ya que de ello puede depender incluso su estabilidad y/o permanencia.

La ciberseguridad es un campo en constante evolución, ya que los ciberdelincuentes también están por su parte, desarrollando continuamente nuevas técnicas y tácticas para infiltrarse en nuestros sistemas y robar información. Esta amenaza encuentra caldo de cultivo en la creciente complejidad e innovación de los sistemas de información que mueven al mundo, desde una sencilla conversación en las redes, hasta una compleja transacción internacional de tipo económico o político.

La proliferación de dispositivos electrónicos de todo tipo, facilitan los ataques cibernéticos, lo que hace que protegernos ante ellos sea cada vez más difícil. Por esta razón es que, de cara al futuro, la clave está en el uso de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático en materia de ciberseguridad.

Las consecuencias de no estar a la vanguardia en este tema, pone en riesgo no sólo intereses económicos, sino incluso, como ya lo mencionamos, la estabilidad social y la gobernabilidad de una nación. Un ejemplo de lo anterior es que hoy en día, los movimientos de insurgencia en muchos países nacen de la exposición de información gubernamental confidencial. Ello incluso puede propiciar hasta un golpe de estado, como sucedió hace días en Bangladesh, donde la escalada de demandas que inició debido a una polémica Ley, donde se establecía la repartición de puestos en la administración pública, evolucionó a demandas más álgidas a raíz de información hackeada al gobierno, la cual bien pudo ser manipulada para inducir la percepción de irregularidades y actos de corrupción gubernamentales. Finalmente, la debilidad en ciberseguridad del Gobierno de Bangladesh, permitió que se filtraran datos que fueron como echarle leña a la hoguera, donde las inconformidades sociales, como pavesas expulsadas por el fuego, se esparcieron por todo el país, obligando a la expulsión de la primer ministro Sheikh Hasina, después de 16 años continuos en el poder.

Un caso más cercano a México y que ocupa actualmente la atención del mundo, es la situación tras las recientes elecciones en Venezuela, donde a pesar de que Estados Unidos ya se vio obligado a dar marcha atrás a su inicial reconocimiento del triunfo de la oposición a Maduro, la polémica sigue. Y tan es así que de manera soterrada, el gobierno norteamericano sigue manipulando a países de la OTAN, para buscar el respaldo a las sanciones económicas que desde hace una década han venido implementando en contra de esa república bolivariana. De hecho, apenas antier la Unión Europea lanzó la alerta de una crisis sin precedentes en Venezuela, si es que no se verifican los resultados de las actas. ¿y donde entra aquí el tema de la ciberseguridad? Pues en que uno de los combustibles que han avivado las protestas por los resultados de las elecciones venezolanas, fue el hackeo que los piratas de la informática autonombrados “Anonymous”, lograron hacer contra el gobierno de Nicolás Maduro, vulnerando más de 325 sitios web de su gobierno y organizaciones afines.

Bajo este escenario de vulnerabilidad donde los hackers mantienen en vilo a muchos gobiernos, sin importar su tamaño, es destacable como a nivel nacional, Sinaloa se encuentra posicionado como líder en innovación tecnológica en el sector público, demostrando cómo la aplicación de Inteligencia Artificial (IA), puede transformar la ciberseguridad gubernamental. Lo anterior lo demuestra la obtención del premio “IA en Gobierno 2024”, que organiza el Instituto Federal de Telecomunicaciones. El proyecto que presentó la Coordinador Estatal de Desarrollo Tecnológico, se denomina “Monitoreo y Atención de Incidentes de Ciberseguridad Autónomo para el Gobierno del Estado de Sinaloa”, utilizando para ello una aplicación de Inteligencia Artificial, con el cual resultó ser el ganador del certamen. Enhorabuena.