Aunque en política nada es descartable, respecto a la reciente elección del poder judicial, resulta casi muy improbable pensar que, en aras de buscar un deslinde con su antecesor, la Presidenta Claudia Sheinbaum se hubiese atrevido a emular a el gobernador Aguilar Padilla (QEPD), con aquello de que por “arriba la política y por abajo…bolas”. Este escenario resulta pues inverosímil, pero no porque le fuera perjudicial a Sheinbaum, por el contrario, ante las constantes presiones de EU, más temprano que tarde la mandataria nacional tendrá que demostrar que no hay quien le haga sombra a su administración.

 Sin embargo; lo que sí imposibilita esta especulación, es el hecho de que Sheinbaum no tiene el control total de “sus” legisladores federales, gobernadores, y menos aún de la dirigencia de Morena, como para haber operado un autoboicot.

Lo sucedido este pasado fin de semana no puede verse de otra forma que un fracaso para el oficialismo, quien sobrevaloró tanto la fortaleza de sus estructuras partidistas estatales, como la lealtad de esa base electoral que constituye su clientela política (pensiones, subsidios, becas, etc.). En lo personal, considero que la iniciativa de depurar y democratizar el poder judicial, era (y sigue siendo) una demanda justa e ineludible.

Lo censurable fue la manera tan atropellada con la que se organizó su proceso de renovación, queriendo hacerlo de golpe y porrazo, cuando bien pudo organizarse de manera gradual para que el proceso de insaculación fuera más sencillo y legible. Además, las pésimas estrategias de promoción institucionales, no lograron incentivar en lo más mínimo el interés social, por lo que el abstencionismo ya se veía venir, dado lo complicado, confuso e irreflexivo de tener que decidir entre tantos nombres y cargos.

Esta bajísima votación, que fue evidenciada por medios tradicionales, pero principalmente por las redes sociales, si bien no evitó hacer patente la narrativa oficial de catalogar la jornada como exitosa y ejemplar, sí obligó a bajar sus números. Incluso las cifras del INE que manejan una votación entre el 12 y 13%, han sido tomadas con muchas reservas, pues hay la opinión generalizad de que con duras penas se llegó al 10%.

Ahora bien, que la votación por mínima que haya sido no deje de ser vinculante, y sea suficiente para darle legalidad (no tanto legitimidad) a los vencedores y vencedoras, es por supuesto un argumento válido para pregonar que la misión fue cumplida. Y es que aun considerando una votación del 13%, las expectativas previstas se quedaron lejos, incluso las cifradas por el propio oficialismo, quienes esperaban por lo menos superar el 17.7% que se tuvo en el 2022, durante la revocación de mandato de AMLO.

Por todo lo anterior y asumiendo como un hecho lo expresado ayer por la Presidenta Sheinbaum, respecto a que fueron 13 millones de mexicanos los que acudieron a votar; la pregunta es si considerando una lista nominal de 99 millones 794 mil personas, México está en posición de presumirle al mundo (principalmente a EU), que se cumplió con la misión trazada en la elección popular del Poder Judicial.

ADIÓS A LAS PICHONERAS. – Un logro que quizá no recibió la difusión que ameritaba, dada la magnitud del impacto social que representa para nuestra entidad, es sin duda el que consiguió el Gobernador del Estado, Dr. Rubén Rocha Moya, respecto a las viviendas que para Sinaloa proyecta edificar en los próximos años el Infonavit.

 Esto es algo por demás trascendente, considerando el enorme rezago que por décadas venimos arrastrando en materia de vivienda económica.

Y es que no sólo hablamos del incremento al número inicial de viviendas contempladas (de 14 mil a 17,500). Lo inédito en esto es que después de las tradicionales construcciones que han caracterizado al Infonavit, popularmente motejadas como casas del “pichonavit” (por sus reducidos espacios), ahora las edificaciones contempladas dentro del Programa de Vivienda del Gobierno Federal, serán mucho más amplias y funcionales. Para cumplir con esta exigencia, el Gobierno del Estado cuenta ya con terrenos disponibles en Culiacán, Ahome, Guasave, Navolato, El Fuerte, Choix y Concordia.

 Asimismo y para quienes ya tiene un crédito de vivienda contraído, continúa en marcha la congelación de saldos y mensualidades de deudas impagables. Con este y otros beneficios como la reducción en tasas de interés, descuentos en el saldo total de la deuda y ajustes en mensualidades basados en la capacidad de pago del trabajador, el Gobierno del Estado y el Infonavit le cumplen a Sinaloa.