Como ya estamos curados de espanto con cuanta ocurrencia han implementado nuestros gobiernos históricamente (independientemente de su ascendencia partidista), es normal que la desconfianza social se haga presente ante cualquier nuevo programa o política pública que se anuncia. Este sentimiento se magnifica aún más cuando van de por medio demandas de gran impacto social como la salud y la atención médica.

Por eso es natural la aparición de voces disidentes al nuevo programa de Salud “Casa por Casa”, diseñado por la actual administración federal y que apenas el pasado sábado puso en marcha aquí en Sinaloa, la Presidenta de nuestro país Claudia Sheinbaum.

Entendemos entonces que este recelo que ha eclosionado, se debe en gran parte a lo que pasó con el fallido Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI). Y es que al igual que ahora, en aquella ocasión ese nuevo esquema de salud que sustituyó al seguro popular, se anunció como la gran panacea que resolvería por fin las enormes carencias que tenemos en esta materia. Finalmente, hasta los propios morenistas reconocieron el rotundo fracaso del INSABI, no sin antes salir con la novedad de que ahora el IMSS, al que se le agregó el término “Bienestar”, sería el responsable de atender ese segmento de la población sin seguridad social.  Esta decisión que fue tomada en el Gobierno de AMLO, le ha generado una enorme presión a la actual administración, quien para poder mantenerlo y evitar que sea otro desatino, se está viendo en la imperiosa necesidad de invertirle recursos extraordinarios al IMSS, una institución que desde hace décadas se mantiene con respirador artificial.

A pesar de todos estos antecedentes, lo que innegablemente sucedió en la reciente visita de la Presidenta Sheinbaum por Mazatlán, fue el cálido recibimiento que mostró la gente, tanto a su presencia en estas tierras, como al banderazo de esta nueva vertiente de atención médica. Este programa, que está orientado particularmente a la población de adultos mayores (65 años en adelante) y personas con discapacidad, desplegará en todas las entidades un enorme equipo de profesionales médicos y de enfermería. Dicho personal tendrá la misión de realizar visitas domiciliarias, a efecto de llevar un seguimiento personalizado de los padecimientos que pudiesen estar presentando estos grupos vulnerables.

La idea de esta estrategia está enfocada cien por ciento a la prevención, ya que con estas visitas periódicas (mensuales o bimensuales según se requiera), se estaría brindando una atención de primer nivel o primer contacto. Esto evitaría complicaciones que puedan poner en riesgo la vida del paciente, lo que implica también un mayor costo para su atención.  Otro de los aspectos que le da viabilidad y justificación a este programa, es que el 70% de los grupos a los que va dirigido (adultos mayores y personas con discapacidad), padecen por lo menos de una enfermedad crónica, misma que requiere de atención y seguimiento para evitar complicaciones. Por lo pronto, esta ingente labor será desarrollada de inicio por un ejército de 20 mil brigadistas, a quienes se les ha denominado “facilitadores de la salud”.  Un reto enorme sin duda…esperemos funcione.

SHEINBAUM MANTIENE SU IRRESTRICTO RESPALDO A ROCHA. – Si bien es una realidad que el tema de la inseguridad es por mucho el más mediático, y evidentemente el que impacto social tiene, para la Presidenta Claudia Sheinbaum el camino está muy claro y ese no es otro que seguir avanzando en neutralizar a los grupos generadores de violencia. Con esta certeza se expresó Sheinbaum a su llegada a Sinaloa, donde volvió a reafirmarle todo su apoyo y el de su Gobierno al Gobernador Rubén Rocha Moya. Con este respaldo y recibimiento que la Presidenta tuvo de la gente, tanto en el evento como en sus trayectos, se refuerza el pronóstico de que Morena mantendrá su dominio en las elecciones del 2027, y que será Rocha quien finalmente designe al candidato o candidata a sucederlo.  Esto se refuerza aún más, si le sumamos el pobre desempeño que mantiene la oposición, a la cual el tiempo les ganó y sin la formación de cuadros nuevos, tendrán que jugársela con algunos de sus cartuchos quemados.

REAFIRMA LA UAS SU COMPROMISO CON LA TRANSPARENCIA. – Con la instalación formal del Consejo de Contraloría Social Universitaria, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) reafirmó su compromiso con la transparencia y rendición de cuentas. Con dicho órgano colegiado, integrado por 17 representantes, tanto del poder ejecutivo y legislativo, como de los sectores productivo, social y empresarial, la UAS responde con hechos y vuelve a dejar sin argumentos a quienes infructuosamente se han empeñado en desprestigiarla. Con acciones como esta y de cara a su segundo periodo como rector, el Dr. Jesús Madueña Molina consolida una vez más su liderazgo y prestigio, no sólo ante la comunidad universitaria, sino con todos los sinaloenses que ante los aciagos momentos que tuvo que afrontar, lo observaron salir avante y con la frente en alto.