Mucha ebullición causó entre los internautas una imagen en Facebook de las conocidas como memes, publicada por el senador Ricardo Monreal, donde haciendo alusión a la conocida película Matrix, demuestra una vez más su rechazo a las controvertidas encuestas, un método que ha resultado ser el favorito del Presidente del país y, por ende, de la dirigencia morenista.

Dicho meme se hizo viral desde su publicación el pasado sábado, precisamente un día antes del cónclave acontecido en Toluca, donde se dieron cita los más encumbrados(as) morenistas que ya tienen rato aceitando sus engranajes rumbo a las elecciones del 2024. Con esta reunión celebrada en el teatro Morelos de la capital mexiquense, la cual tuvo como pretexto el arranque simbólico de ese partido de cara a los próximos comicios (2023 y 2024), se mandó un claro mensaje de alineamiento a todos los aspirantes y suspirantes, es decir, tanto a los que tienen posibilidades reales, como a los que gustan de perseguir sueños guajiros. La dedicatoria más directa sin embargo fue para los presidenciables, pues ahí se congregaron la mandataria capitalina, Claudia Sheinbaum, el canciller Marcelo Ebrard y el Secretario de Gobernación Adán Augusto López.

Pero volviendo al meme de marras, mismo que muy probablemente Usted ya conoce, el senador Monreal manda un mensaje con una frase sustentada en la carga existencialista que atañe a la trama de ese largometraje arriba referido, sentenciando que “en el mundo real las encuestas son un método desgastado”. La lectura supone entonces que, a juicio del legislador y en analogía al argumento de la película protagonizada por Keanu Reeves, la visión que plantea la cúpula morenista obedece a una realidad ficticia que alimenta la simulación y el engaño.  Para nadie es un secreto cómo en los últimos meses, el senador Monreal ha aumentado su protagonismo y, cada que puede, insiste en demeritar el uso de las encuestas, esas que el líder moremista Mario Delgado ha dicho tajantemente que son las que definirán las próximas candidaturas, sobre todo la que buscará continuar el proyecto político de nación de la 4T.

Bajo este escenario y a estas alturas del partido, el propio líder de los morenistas en el senado ya debe de tener su plan B y hasta uno C, según sea el caso de en quién pueda recaer finalmente la candidatura presidencial. Y es que la ruta que habrá de definir el futuro político del senador, quien de antemano ya sabe que él no será el abanderado, se vislumbra diametralmente distinta si Morena postula a Claudia Sheinbaum o al titular de Gobernación Adán Augusto López.  De entre ellos saldrá seguramente el candidato, y ello lo sabe también Marcelo Ebrard, por lo que dependiendo de esa designación es que podríamos ver al Canciller y a Monreal transitar unidos en un proyecto, pero dentro de la oposición al régimen actual. Ambos personajes están de hecho moviendo sus fichas en ese sentido, lo que se entiende en la insistencia con que Monreal ha venido sistemáticamente defendiendo el papel de la oposición e incluso destacando las fortalezas de su alianza, quizá hasta más que los propios dirigentes de los partidos que la conforman.

Al igual que la película a la que ahora alude Monreal, lo que vendrá para él de aquí en adelante, podrían implicar también una serie de reflexiones filosóficas, como las que se observan en la trama de ese filme. Y es que llegado el momento, el senador tendrá que seguir coherente a la postura que ha venido defendiendo, para lo cual siguiendo la premisa de uno de los máximos expositores del existencialismo, el filósofo francés, Jean Paul Sartre, serán sus argumentos y el bagaje ético de su postura lo que, más que su existencia (trayectoria), habrán de definir su esencia y validar sus pretensiones. De este modo, la libertad con la que decida actuar es la que podría llegar a diferenciarlo y allegarle adeptos a su “causa”, la cual suponemos arroparía un proyecto más personalizado que partidista.

Ya veremos si como en analogía a una escena de la película Matrix, Monreal opta por el color azul de la disciplina o el rojo de la insubordinación.