Seguramente Usted ya lo relacionó y sí, está en lo correcto, el título de esta columna lleva el nombre original de la icónica comedia de Oscar Wilde, ese gran dramaturgo británico quien en esa obra y con una a posta intención, hizo gala de su ingenio en un juego simbólico de palabras donde adjetiva el nombre “Ernesto”, a fin de representar en las trapacerías de Jack y Algernon (sus protagonistas en la obra), esa falta de valores como la seriedad, la honestidad y la congruencia.
Pues bien, esto lo traigo a colación por la necesidad que tenemos de indagar sobre esa ausencia de valores en quienes aspiran a representarnos en algún puesto de elección popular. Y es que la fecha del 6 de junio puede parecernos lejana, pero si Dios nos concede vida, en un abrir y cerrar de ojos estaremos ante las urnas depositando nuestros votos.
Por esta razón y como ya en otras ocasiones he hecho este exhorto, es sumamente importante que le pensemos muy bien antes de darle el poder (otra vez) a quienes no están preparados para ejercerlo correctamente, o peor aún, a quienes tienen una larga cola que les pisen. La impunidad que se vive en nuestro país ha hecho del cinismo una virtud, toda vez que volvemos a ver a ciertos personajes de la política pidiendo de nuevo nuestra confianza, aun y cuando en nuestra memoria sigue fresco el recuerdo de las corruptelas y abusos que han cometido cuando han tenido poder.
No por algo hemos visto a muchos políticos que si bien se desviven hablando de austeridad, suelen vivir (ellos, sus huestes y sus parientes) con lujos y excentricidades producto de sus “ganancias” en el servicio público, algo que en la mayoría de los casos no cuadra, de ahí la importancia de que presenten su 3 de 3 (declaración patrimonial, fiscal y de interés).
Por otra parte, están también a los que casi lloran al hablar de los sectores marginados y acuden a entregar dádivas con atuendos y accesorios que valen más que todo lo que están “regalando” (o condicionando). Y no olvidemos a los que nunca están en el hogar pero pregonan a los cuatro vientos y en toda tribuna que la familia es lo primero y lo más importante…a lo mejor y dicen la verdad porque muchos de ellos suelen tener más de una a la vez. Y así pues, en el mismo sentido nos encontramos con aquellos que se desgarran las vestiduras defendiendo los derechos y la dignidad de la mujer, pero que irónicamente han sido expuestos en actos deleznables hacia ellas y hasta con agresiones y demandas de abuso sexual.
Así pues, si no queremos ver en el poder a personas no gratas y arrepentirnos después, bien vale la pena descubrir a quién de ello(a)s les va, ahora sí que como anillo al dedo, la moraleja que nos deja una obra de tan mordaz crítica a la dualidad como “La Importancia de Llamarse Ernesto”.
Y a propósito de Ernestos y para quienes me han preguntado sobre el rumor de una inminente salida del PRI del excandidato a diputado y actual vocal de la CEAPAS, Juan Ernesto Millán Pietsch, así como su posible asunción al liderazgo en el Estado del partido Fuerza Social por México; debo señalar que de concretarse esto, quien saldría aquí perdiendo es sin duda el otrora invencible partido, toda vez que conociendo a Juan Ernesto desde tantos años, sé de su capacidad, preparación, bonhomía y sensibilidad social, algo que es precisamente lo que debemos buscar en un candidato para un puesto de elección popular o en una opción para el servicio público.
Por lo que respecta a nombres de más políticos de este nivel, a quienes sólo podemos reconocerles su capacidad, honestidad y don de gente, basta tener presente (por si se ocupa este 6 de junio) los nombres de algunos funcionarios actuales, legisladores y líderes partidistas como Gonzalo Gómez Flores, Sergio Jacobo Gutiérrez, Sergio Mario Arredondo, Gabriel García Coppel, Osbaldo López Angulo, Ricardo Madrid, Graciela Domínguez, Jesús Angélica Díaz, Victoria Sánchez, Lupita Iribe, Mónica López, Ana Cecilia Moreno, Gloria Himelda Félix y Juan Carlos Estrada por citar algunos.
LA LUCHA POR LA CAPITAL.- Aun cuando todavía falta que algunos partidos lancen su propuesta por la gubernatura, es un hecho que la mayor rivalidad se centrará en Rubén Rocha, Héctor Melesio Cuén y Mario Zamora. Uno de ellos será el próximo gobernador de nuestro Estado y al margen de sus fortalezas y debilidades, los tres saben perfectamente que para alcanzar el triunfo requieren ser arropados por candidatos o candidatas fuertes en los principales municipios y demarcaciones distritales. Para el municipio de Culiacán la contienda será entre los partidos PRI y Morena, el primero lanzará como su mejor carta a Aarón Rivas, y el segundo irá con una mujer, siendo Merary Villegas quien figura con mayor fuerza.











