La Diputada María Victoria Sánchez Peña, integrante del Grupo Parlamentario de MORENA en el Congreso del Estado de Sinaloa, afirmó que históricamente el alcance de la política pública ha girado en torno a la asignación de presupuestos opacos y programas que sólo engrosaron la burocracia, excediendo todo capacidad de eficiencia institucional, convirtiendo al erario público en un pillaje político; donde podemos observar como uno de los muchos casos a los fideicomisos.
Agregó que esta cuarta transformación recibió un país enfermo e ineficiente, al borde de una crisis que no permite la eficiencia y productividad en su sentido más amplio. Crearon una correlación perversa entre política y gobierno, desquebrajaron en todo sentido la productividad de la administración pública y se ocuparon de crear y llenar espacios gubernamentales de forma indiscriminada, lo cual, el día de hoy vemos como la –obesidad política– gubernamental es sin duda alguna un problema extendido en nuestro Estado.
«En este sentido, desde el Gobierno Federal se ha buscado objetividad y eficiencia, actuando con responsabilidad que permita en todo momento la eficacia operativa y se presenten resultados tangibles, lo cual muchos han criticado y hasta enjuiciado como una práctica desleal, lo cual, les recalco, que están totalmente equivocados, al contrario, es de aplaudirse la toma de decisiones en proyección a la eficiencia gubernamental».
No estamos equivocados, afirmó, ni tomamos decisiones al vapor, lo que pasa es que desde la administración federal se erradico desde raíz el modelo tradicional en el manejo de la administración pública y comentó que en Sinaloa, el camino difiere y prioriza el compromiso político. «Señalo esto, porque hace unos días el ciudadano gobernador señalo la desaparición del Instituto de Apoyo a la Investigación e Innovación (INAPI) y el Instituto Sinaloense de Desarrollo Social (ISDESOL); justificando que ambos respondían solamente a la ejecución de fideicomisos».
Sánchez Peña dijo que lo anteriormente expuesto provoca disonancias importantes, por ejemplo no han sabido separar lo partidista de lo institucional, siendo recurrente el uso de la institución con fines políticos; lo cual hemos podido observar en la Secretaría de Pesca y la Secretaria de Educación Pública, ambas de nuestro Estado; en este último caso, nos han hecho llegar diversos señalamientos que dejan entrever la utilización de la institución como instrumento político, concluyó.










