El Senador Rubén Rocha Moya, coordinador estatal para la Defensa de la 4T en Sinaloa, y precandidato a la gubernatura, parece coincidir en cuanto a las debilidades que su posible candidatura presenta y de las que le comentaba hace algunos días. Principalmente, existe el reconocimiento de la falta de estructura partidista que afecta a MORENA en Sinaloa, y la aceptación de que la mejor, más completa y visible es la del Partido Sinaloense (PAS).

El buscar candidaturas comunes con el PAS es un inicio del camino hacia la victoria en el proceso que tendrá su día cumbre el domingo 6 de junio. Que MORENA pretenda ir solo como partido, es como querer eliminar los delitos acusando a los criminales con sus mamás y sus abuelitas.

Queda claro que Rocha Moya busca, como es prioritario, ganar la elección, de otra forma todo es en vano, y solo con el PAS se cuenta con la estructura para vencer. Los opositores a estas candidaturas comunes solo critican pero no ofrecen nada. Que aclaren si a cambio pueden presentar, con nombre y apellido avalado por el INE o el IEES, el equivalente a lo que representa el PAS en cuanto a estructura partidista, en sus respectivos distritos federales o locales y entonces sus argumentos tendrán peso.

En cuanto a la UAS, es legalmente harina de otro costal. Mientras tenga los altos niveles de calidad y cobertura que actualmente ostenta, y apruebe las revisiones de la auditoría superior de la federación y del Estado, no pueden meterse. Lo saben y lo saben bien. Rocha también lo sabe, aunque se haya ido de bruces en la campaña del 2018.

Ante las declaraciones vertidas el sábado por los líderes morenistas, quedan más dudas que respuestas. De entrada valdría la pena aclarar si Imelda Castro ya no es parte del equipo de Rocha o condiciona su apoyo a que no se negocie con el PAS o que a ella le garanticen los espacios que considera le corresponde repartir.

Con Imelda Castro manifestándose en contra de los movimientos de Rocha, lo más significativo es que el precandidato sigue perdiendo apoyo y seguidores. Aunque parezca tener otra interpretación, lo más claro es que se está engrosando el grupo de soporte al Químico Benítez, ya no son solo dos Diputados locales y una Diputada federal, ahora ya tuvo a su lado a tres Diputadas Federales y una Senadora, además de tres Diputados locales.

El problema no es del PAS, el problema es de MORENA. Lo que sucede o no al interior de MORENA no molesta a los pasistas, al contrario, ellos siguen trabajando todos los días del año en una diversidad de programas que benefician a muchos sinaloenses. El conflicto está en MORENA ya que su precandidato quiere afianzar lo más posible sus posibilidades de triunfo pero, este grupo, parece que quiere ver a Rocha fuera de la candidatura o de plano derrotado en junio.

El Químico Benítez declaró que el partido se está perredisando, ni siquiera dijo pasificando; además, le dijo claramente «no te equivoques, estás destruyendo al movimiento» y lo acusaron de tomarse la autoridad de repartir los espacios de manera cupular. Clara intención de querer su parte, para ellos mismos o para sus allegados.

Por cierto, a pregunta expresa, la Senadora le sacó la vuelta a la duda de que los funcionarios de la UAS sí podían, en su tiempo como mandamás de ese instituto político, trabajar para el PRD pero, ahora es malo participar en el PAS. Nunca entendió la pregunta, eso dijo.

El problema mayor es que este tipo de manifestaciones, que debieran resolverse en el interior, los morenistas insisten en hacerlos públicos, dándole a Rubén Rocha la tercera derrota, sin ni siquiera haberla buscado. Mala costumbre de los liderazgos de MORENA que a la hora de discrepar lo hacen en público, y a la hora de definir las cosas importantes, inventan consultas que a nadie le consta que se hayan hecho. Eso creo yo.