Esta semana, desde el martes a las 14 horas con 5 minutos, que es cuando llegó el comunicado de parte del área de prensa, un tema muy comentado es la expulsión del Diputado Fernando Mascareño del Grupo Parlamentario de MORENA, no del Partido, en el Congreso del Estado de Sinaloa.
Probablemente usted ya vio las entrevistas con el mismo Mascareño, con Francisca Abelló, Marco Zazueta, Marco Cesar Almaral, Yeraldine Bonilla y Victoria Sánchez.
Este suceso no es único en las fracciones morenistas; en Sonora se expulsó a Luis Armando Colosio, en Guerrero a Jesús Salgado Guzmán, en Baja California Sur a Carlos Van Wormer y Héctor Ortega, en Puebla a Héctor Alonso Granados; los demás partidos no se quedan atrás, ha habido expulsiones en el PAN, el PES y el PRD, pero no tantas.
¿Qué me llama la atención? Me parece que es falsa la frase “la línea es que no hay línea”, o cuando menos nadie le entiende al Presidente López Obrador qué significa eso. En los casos mencionados si no te alineas te vas.
Por lo anterior, creo que en el grupo que menos esperaba se criticara y menospreciara la opinión personal era en el de MORENA. Sin libertad de expresión, de pensamiento y de conciencia ¿Para qué queremos las otras libertades? Todas las demás se convierten en jaula de oro cuando el pensamiento es prisionero.
Pero las acusaciones no son solo por votar diferente. En el caso de Sinaloa hay imputaciones de espionaje, que ya es muy incómodo. Y aquí la pregunta es, tengan o no sustento legal ¿Por qué habría de obligarse a un grupo de personas, las que sea, a tener en sus reuniones a alguien a quien no le tienen confianza?
Los Diputados Yerealdine Bonilla y Juan Ramón Torres prendieron la mecha. Son los que dijeron ya basta. Y es que, y a mí me sorprendía y me preguntaba ¿Y este compañero cómo se entera de tanta cosa antes que nadie?; hubo ocasiones en que antes de terminar la reunión ya había publicaciones atacando lo visto en la misma.
Por otro lado, también tiene razón la Diputada Victoria Sánchez al comentar que una parte del Grupo Parlamentario de MORENA, la mayoría del mismo, se convirtió en juez y parte, lo que elimina principios como los del debido proceso e imparcialidad, por citar algunos.
En lo anterior el problema es ¿Quién debería ser el árbitro, mediador o juez en este caso? ¿La dirigencia estatal de MORENA? ¿Cuál dirigencia? Que me la presenten por favor.
Lo que sí es cierto, me consta, es que a la Mesa Directiva del Congreso de Sinaloa llegó un documento en el que oficialmente se expulsa al Diputado Mascareño del Grupo Parlamentario de MORENA, con todo lo que eso implica.
Mientras tanto, el legislador expulsado ya no puede entrar a las reuniones, no cuenta en el Grupo y puede que lo manden desalojar para que ocupe un cubículo en la segunda planta y ya no con la mayoría en la planta baja. Eso creo yo.











