Es extraño ver a Sinaloa como una entidad en la que parece no haber partidos políticos nacionales, pero lo más interesante es que el partido que gobierna, prácticamente no existe. No tiene estructura formal en nuestro Estado, no hay dirigencia en ninguno de los niveles locales. No hay quien dirija y al parecer no hay quien mande. Los demás, el más organizado es un machiwi.

Hoy le comento de 3 de ellos.

El Partido Acción Nacional (PAN) tuvo, hace unas semanas, la elección para la nueva dirigencia estatal. No quedaron en buenos términos. El grupo perdedor tiene impugnado el proceso ante las instancias nacionales, acusando a Roxana Rubio Valdez de actos anticipados de campaña y entrega de despensas. A lo anterior le agregan actos de violencia, sin hablar de responsables.

Habrá que esperar para ver si Roxana Rubio toma protesta en este mes de enero, a la expectativa de lo que resuelva el Comité Ejecutivo Nacional, o de plano se espera hasta que llegue el dictamen para que tome protesta ella o Verónica Montaño.

Mientras tanto, en el Congreso del Estado, el Diputado Adolfo Beltrán anunció su decisión de dejar de pertenecer al PAN pero, no dejará la Diputación. Las razones de su renuncia a la militancia es la violencia que acusa haber recibido durante el proceso electoral interno. Con su salida, dejaría de existir la bancada, sin embargo, es una acción que no se ha concretado ya que no se ha hecho de manera formal ante la Mesa Directiva de la LXIV Legislatura.

El Diputado Adolfo Beltrán llegó al Congreso de forma plurinominal. Representa a los militantes y simpatizantes de Acción Nacional, no ganó la elección por su imagen personal ¿No sería lo más congruente dejar una diputación que pertenece al PAN y a sus agremiados? Si ya no quiere formar parte de un partido “extraviado”, deje también el sueldo que le toca a quien represente a dicho instituto político en el Congreso Local y no provoque la desaparición de la bancada, para dársela a otros que le anden “haciendo ojitos” ¿Qué le parece?

Hablar de MORENA es tratar sobre un caso fuera de serie. No existe un movimiento político más desorganizado ni más desordenado, pero con resultados tan contundentes a favor. La figura del Presidente Andrés Manuel López Obrador es lo que los une, aunque cada quien le entiende lo que quiere.

En Sinaloa, Manuel de Jesús Guerrero es el delegado con funciones de presidente, además de tener un delegado con funciones financieras. Buscan organizar al partido en lo local pero no hay orden en ningún nivel.

Para que se defina una dirigencia estatal y las municipales correspondientes, se tiene, primero, que nombrar a los delegados en los distritos federales, pero no se ha hecho por el famoso problema del padrón interno de MORENA, asunto que se atoró en el INE y en el Comité Ejecutivo Nacional del partido.

Mientras tanto, los Presidentes municipales que se identifican como morenistas, jalan cada quien por su lado y se enfrentan, sin reparo, al “Gober”, de la misma extracción partidista, quien termina calificándolos de imprudentes o de hacer tonterías.

En MORENA, la única línea clara de buena relación parece ser entre Feliciano Castro y Rubén Rocha Moya. Tanto el Gobernador de Sinaloa como el Coordinador de la bancada morenista y Presidente de la JUCOPO, han mostrado que sí navegan en sincronía.

Por otra parte, el partido rosa, el otrora Fuerza por México, dirían los de IEES; intentó convertirse en partido local, pero esta mañana, en reunión extraordinaria, el Instituto Electoral le negó el registro por no cumplir con el requisito de obtener el 3% de la votación válida emitida en la elección de la Gubernatura, de Diputaciones Locales, ni en los municipios del Estado de Sinaloa. Así que Juan Ernesto Millán Pietsch, en carácter de presidente del Comité Directivo Estatal de Fuerza por México, se quedó con las ganas.

Falta mucho que comentar de estos 3 partidos y el resto de ellos. En otra ocasión seguiremos con el tema. Mientras, lo más preocupante es que en Sinaloa los partidos políticos no parecen tener ni pies ni cabeza. Algunos por sus resultados, otros por sus conflictos internos y los demás porque nadie sabe, nadie supo. Eso creo yo.