Como le dije en la entrega anterior, es extraño ver a Sinaloa como una entidad en la que parece no haber partidos políticos nacionales. Hoy le comento de algunos otros, cuyo esfuerzo por “respirar” los exhibe y no le añaden nada a la vida democrática de nuestro estado.
El Partido Verde se ha caracterizado por tener una bandera en la que no creen y no han sabido defender. El respeto y la protección del medio ambiente se puso de moda como movimiento internacional y algunos grupos de verdaderos defensores decidieron formar institutos políticos que les dieran voz y voto en los órganos de representación social de sus respectivos países.
En México se ideó la “empresa familiar” llamada Partido Verde y se ha demostrado, una y otra vez, la falta de entendimiento y convicción de las bases, principios y defensa de los ecosistemas.
Con las prácticas, cada vez más comunes, de presentar iniciativas soportadas por un grupo que “no llena un vocho”, sin investigación ni sustento científico, sin la consulta a los expertos en manejo y atención de los diversos temas abordados, han encabezado propuestas con las que “ha salido más caro el caldo que las albóndigas”. Un ejemplo claro es el de los animales de circo. Muchos de ellos terminaron asesinados o en el abandono.
En nuestro estado el verde no es distinto. No tienen ni idea de lo que se supone representan, es más, no hay quien los represente a ellos.
Son muy pocos los nombres que se pueden mencionar en relación a este partido. Me refiero a los que se han mantenido en el mismo, no me vaya usted a referir a Quirino Ordaz, que, si bien es cierto fue Diputado Federal por el Verde, pero también hasta el 31 de octubre pasado se suponía era el priista número 1, y ahora está esperando la aprobación del Gobierno Español para representar a la 4T como Embajador. A ver si le llega, ya se tardó.
De los nombres conocidos en el Verde sinaloense están Misael Sánchez y Jorge Sato. Los demás han sido aves de paso. Eso sí, hace poco más de un mes, “sin decir agua va”, José Santos Aispuro Calderón, mejor conocido como Pepín Aispuro, tomó posesión como dirigente en Sinaloa.
Los señalamientos de Jorge Sato son de que Misael Sánchez vendió el partido, la dirigencia del mismo, y entre él y sus cercanos se quedaron con los recursos destinados a la campaña del 2021, en la que “a los candidatos no nos dieron mas que mochilas, de dinero no hubo nada”.
Pues ahora el Presidente del Partido Verde en Sinaloa es el ex diputado priista Pepín Aispuro.
Por su parte, el Partido Movimiento Ciudadano ha tenido grandes avances en Jalisco y Nuevo León, además de empezar a colarse en la división de prerrogativas en los distintos Estados de la República, como es el caso de Sinaloa.
En la elección 2021, los candidatos a Diputado Local, tanto de mayoría relativa como de representación proporcional, superaron los 45 mil votos, lo que les alcanzó para recibir una curul que ocupa la Diputada Celia Jáuregui en el Congreso del Estado.
Sin embargo, el candidato a la gubernatura, Sergio Torres Félix, no llegó a los 32 mil votos, cuando se supone que es el candidato al tercer piso el que impulsa a los del resto de las posiciones estatales.
Los números arriba mencionados, les cayeron menos en gracia a los militantes y simpatizantes cuando se enteraron de que Torres Félix tenía ya asegurada la dirigencia estatal y eso desató una desbandada en la que hasta el Payaso “Cometín” (Esteban Sánchez Arellano) manifestó su inconformidad, a pesar de haber perdido hasta su casa en su fallido intento como candidato del movimiento naranja.
Un partido en el que los candidatos a Diputados Locales obtuvieron casi 15 mil votos más que el candidato a gobernador, un líder estatal a quien se le acusa de ser impuesto y desilusión de su poca militancia, eso es el Movimiento Ciudadano en Sinaloa. Eso sí, con una cancioncita muy pegajosa.
Por mientras, el Presidente del Movimiento Ciudadano en Sinaloa es el ex diputado y ex alcalde priista Sergio Torres Félix.
Cambiando de frente, a los pocos priistas que alcanzaron un espacio de representación popular parece no importarles los más de 255 mil votos que su candidato a gobernador recibió a mediados del 2021.
Sí fueron apabullados, sí los dobleteó MORENA, sí es cierto que solo ganaron 1 Diputación de Mayoría y solo 1 ayuntamiento, pero, actúan como si hubieran perdido hasta las ganas de hacer política. Si ya no quieren pues que se vayan a su casa a lamentarse, pero, eso sí, no regresen por la quincena.
La mesa está servida para que se reorganicen con los que de verdad quieran formar parte de su partido sin las ataduras de las posiciones obligatorias y los sueldos a cambio de la actividad social o de partido. Qué mejor oportunidad para deshacerse de quienes acostumbran amenazar con que, si no les dan tal o cual candidatura, se van a otra parte, si ya se están yendo.
En Culiacán, la diferencia de votos entre JEF y Faustino fue de solo el 5%, en Ahome GVL superó a Osuna solo por el 3%, en Guasave Martín Ahumada les ganó con menos del 13% y en Mazatlán fueron superados por el 14%. Todo esto a pesar de las supuestas acciones que acusan anularon la maquinaria electoral priista.
El PRI no está difunto, solo se murieron los priistas que cobran en cajas de los diferentes niveles de gobierno.
Como se dará usted cuenta, aún no termina este análisis que me ayuda a reflexionar de lo que nos espera para el 2024. Mi deseo es que la calidad de la política sinaloense vaya al alza, se dé el debate de altura y argumentación y seamos los ciudadanos los beneficiados con un conjunto de partidos que tengan y sostengan una base sólida de propuestas que alimenten el deseo de participación ciudadana. Eso creo yo.











