La novela en que se ha convertido el dictamen, aprobación, promulgación, publicación, veto con observaciones, y lo que le sigue; de la ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos 2019 para el Estado de Sinaloa, no sólo ha destapado supuestos arroyos de corrupción y sobornos en el interior del Congreso Local; además ha dejado evidencia de un proceso del que no se había dado prueba tan clara, en cuanto a las malas costumbres que conlleva.
Sin lugar a dudas podemos declarar sobre el desconocimiento de muchas leyes, o partes de las mismas, de quienes, en un grupo de 19 aprobaron las reasignaciones del presupuesto de egresos pero, sin esa “necedad” tan criticada, sin ese mayoriteo “traidor” a la cuarta transformación, no estaríamos dando cuenta de los manejos que hay tras una asignación de presupuestos.
Funcionarios estatales y federales, incluso legisladores, manoteando en la función designada sólo al Poder Legislativo Estatal; una respuesta con observaciones en las que queda de manifiesto que para el ejecutivo sinaloense los diputados son ignorantes, accionan “sin fundamento ni motivo válido”, con “desconocimiento”, “dejando de observar diversas disposiciones legales”; errónea, indebida e injustificadamente, “transgrede la Constitución”, “vicia o invalida el decreto en su totalidad”, “incurre en ilegalidad con responsabilidad administrativa o incluso penal”, comete “irregularidades evidenciadas”, “generando expectativa pública…en el imaginario colectivo”.
Pero además declara que “es difícil que la sociedad los dimensione adecuadamente”, ya que “más allá de moralidad o ética política”, “primero la ley”, pero “sin demérito de la buena fe”.
En la respuesta del ejecutivo, además de la intención de soslayar los errores de los diputados, de los cuales no hay duda, lo único que leemos es “no se puede”.
En ningún momento se asoma, ni de chiste, el interés de resolver, en alguna medida, los graves problemas que sufren cada día los grupos de sinaloenses que se apersonan a las sesiones del Congreso buscando una “ayudita”.
Me surgen las siguientes preguntas: ¿No es válido que alguien busque resolver de alguna forma las demandas añejas de esos sectores de Sinaloa? Aunque no les toque, aunque sea violatorio de la ley ¿Acaso no existen esos grupos de demandantes a causa de la violación de la ley en la que se basan sus derechos?
Ahora se necesitan 27 votos para aprobar las modificaciones que implican las observaciones enviadas por el ejecutivo estatal, de no ser así, lo que aplique será el presupuesto de egresos 2018.
Al parecer, el lunes se reunirá la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado. Allí deberá reaparecer la Diputada Victoria Sánchez, convencida de que tenía razón en cuanto a la imposibilidad legal de mover de renglón los más de 1,600 millones de pesos pero, con el compromiso de atender, hasta donde es correcto, las demandas de los ciudadanos de nuestro estado.
Confío y espero que a la Diputada ya se la haya pasado la indignación causada por la campaña nefasta en su contra y actúe con la madurez política necesaria; quiero confiar en la experiencia de Faustino Hernández y Jorge Iván Villalobos, y en la lucidez y buen juicio de los Diputados Marco Zazueta y Horacio Lora.
Sólo me quedan las siguientes preguntas: ¿Se puede confiar en que las cantidades declaradas por el Ejecutivo Estatal no están infladas o incluyen “moches” que los proveedores entregarán a los funcionarios implicados?
¿La reducción en servicios personales forzosamente implica el despido de personal? ¿No se podría resolver con la disminución de los sueldos de los funcionarios de primer y segundo nivel, así como sus beneficios personales?
Las cantidades designadas a materiales y suministros ¿Considera costos reales o inflados? ¿Precios de mayoreo sin “moches”? ¿Incluye la afectación provocada por el robo hormiga que se da en todas las dependencias de gobierno?
Los servicios que utiliza el gobierno ¿Están pagados al día? ¿No deben agua, luz o impuestos? Pregunto porque al parecer es mucha la preocupación de tener para cubrirlos.
Los renglones en los que se incluye a trabajadores federales ¿Van a seguir siendo ignorados? Es cierto, de acuerdo, no le toca al Estado pero, nunca se va a voltear a ver su necesidad ni sus demandas, o hasta hoy la única luz que parece haber en su camino es la buena fe de 19 legisladores de MORENA en el Congreso Local.
Que sí hay algunos rubros que generan sospecha, sí los hay; que hay errores inexplicables, también; en las mesa de trabajo que al parecer inicia el lunes deseo que no olviden la ley pero tampoco a la gente. Eso creo yo.











