El proceso electoral 2020-2021 inició con 11 partidos políticos que, en Sinaloa, buscarían las distintas posiciones en juego en la elección del domingo 6 de junio. 10 de esos institutos eran de registro nacional y 1 solo de cobertura estatal. Incluso 3 eran de nueva creación.

Si me apura tantito, 6 partidos buscaban resistir la selección y escrutinio del electorado y cuando menos conservar el registro, y por ende las prerrogativas. Resulta interesante tratar de interpretar qué buscaban en realidad las diversas fuerzas políticas y, ya pasada la elección, tratar de interpretar si lo lograron.

El Partido Acción Nacional se consolidó como la primera minoría y la oposición en el país y con el crecimiento de 77 a 111 diputados federales, buscará dar la pelea allá en San Lázaro. En Sinaloa no puede presumir de lo mismo. Los 92,604 votos que recibieron sus candidatos a diputados locales solo le alcanzaron para 2 posiciones plurinominales, que serán cubiertas por Giovana Morachis Paperini y Adolfo Beltrán Corrales.

Hay que recordar que el PAN en Sinaloa viene de un 2016 en el que obtuvo 181.378 sufragios en la elección de diputados locales, y un 2018 en el que 142,624 ciudadanos decidieron a su favor. Del 2016 al 2021 Acción Nacional ha perdido la mitad de sus votantes en nuestra entidad, aun y con todos los cambios que se hicieron en las dirigencias municipales y en la estatal.

El PRI pasará de 48 a 69 curules en la Cámara de Diputados. Seguirá siendo la segunda minoría, pero ya no podrá ser tan ninguneada ya que el que le seguirá, que es el Verde, no estará tan cerca como lo está actualmente el PT, solo 2 curules por debajo. El PRI será segunda minoría, pero su más cercano perseguidor estará más de 20 posiciones abajo.

En Sinaloa, el revolucionario, con sus 256,745 votos a favor, le alcanzó para lograr 1 diputación por mayoría relativa y 7 de representación proporcional. No soy un experto, pero según mis cuentas, les deberían tocar 9 en total.

Lo interesante es que el PRI regresa a su cantidad constante de votación a favor, que son alrededor de un cuarto de millón, al igual que en 2016, y conserva, si el tribunal no manda otra cosa, la bancada que tiene actualmente, con la diferencia que solo 1 será de elección directa y, en la Legislatura LXIII, 3 podían presumir esa condición.

Si no hay cambios, quien tendrá que cargar con el peso de esta bancada, aunque no será la coordinadora, será Gloria Himelda Félix Niebla, los demás son novatos y tendrán que ubicarse rápidamente, Gloria Himelda ya lo está.

El Partido del Trabajo cae estrepitosamente y, de ser, en este momento, una bancada de 5, a partir del 1 de octubre solo contará con la figura de María Guadalupe Cazares Gallegos, que llega por la representación proporcional y, con muy poco, apenas rebasando el 3% de la votación. A nivel nacional pierden 8 curules y pasa de tercera a cuarta minoría. Eso sí, ganaron la Presidencia Municipal de Elota. Necesitan reinventarse en Sinaloa, urge.

El Movimiento Ciudadano también tendrá 1 diputado local, en la persona de Celia Jauregui Ibarra. Importante para este partido el hecho de alcanzar la votación necesaria para recibir beneficios estatales y tener presencia en el Congreso. En la Cámara de Diputados pasan de 25 a 24 curules y se mueve de cuarta a quinta minoría.

El Partido Sinaloense, que como usted sabe, es solo de cobertura estatal, logró la victoria en 8 distritos locales con la alianza PAS-MORENA, por lo que será la cantidad de diputados con los que contará. Al no completar el porcentaje requerido de votos, alrededor de 15%, no accedieron a curules de representación proporcional.

Aun cuando en la LXIII Legislatura solo cuentan con una diputada, Angélica Díaz de Cuén, le recuerdo que en la LXII la bancada era de 6 legisladores: Víctor Antonio Corrales Burgueño, Angélica Díaz, Rafael Mendoza Zatarain, Alba Virgen Montes Álvarez, Gerardo Martín Valencia Guerrero y Soila Maribel Gaxiola Camacho.

Los que regresan son la Maestra Virgen y Gene Bojórquez que, siendo suplente en la LXII, ocupó la curul unos meses.

En la LXIV Legislatura, el Grupo Parlamentario estará compuesto por: Martin Vega Álvarez del distrito 1, Elizabeth Chía Galaviz del distrito 4, Alba Virgen Montes Álvarez del distrito 7, Gene René Bojórquez Ruiz del distrito 17, Viridiana Camacho Millán del 19, María del Rosario Osuna Gutiérrez del 21, Juan Carlos Patrón Morales del 23 y Rosario Guadalupe Sarabia Soto del 24.

MORENA llegará al 1 de septiembre habiendo perdido casi 60 curules en la Cámara de Diputados. Será la mayoría, pero no absoluta, como lo es actualmente con 256 posiciones. En la LXV Legislatura federal alcanzará 197 y dependerá de “portarse bien” con otros Grupos Parlamentarios para cualquier iniciativa que quiera aprobar.

En Sinaloa el Congreso tendrá 20 diputados morenistas. En la actual Legislatura llegaron a contar con 23 en una falsa mayoría. Le digo falsa ya que, cuando más los necesitaron si acaso lograban 19 votos, además, al día de hoy tienen 21 diputados, pero siguen considerando, cuando menos en la página del Congreso, a Flora Miranda, que se ha manifestado en múltiples ocasiones en contra de ser parte de la bancada.

Sobre los 20 legisladores que tendrá en la Legislatura que iniciará labores el 1 de octubre, las cuentas no salen. Si en la elección alcanzaron el 41.84% y no pueden tener más de 8% de sobre representación ¿Por qué reciben el 50% de los escaños? Según mi calculadora 41.84 + 8 son 49.84. Según yo 50 es más que 49.84 ¿O me salieron mal las cuentas o las sacó Peña Nieto?

El PRD y el Partido Verde, a pesar de fortalecerse a nivel federal, ya que el de la Revolución Democrática aumenta sus representantes en la Cámara al aumentar de 12 a 17, y el Verde dar el salto de 11 a 44, en nuestra entidad no lograron ni el 3% mínimo requerido. El PRD jugó mal sus cartas al no tener candidatos a diputados locales que fueran de su militancia o sus simpatizantes. Por su parte, el Verde perdió la poca credibilidad al bajarse el candidato a la gubernatura 2 semanas antes de la elección, y ya no les alcanzó para compensar la pérdida. En este partido el reconocimiento es para Jorge Sato que no se ha rajado ni bajado.

El PES es un caso extraño. No logró el 3%, no alcanzó ninguna diputación pluri, perdió el registro nacional, y aun así se quedó con la Presidencia Municipal de San Ignacio.

Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México solo acompañaron el proceso. Aun cuando tuvieron buenos candidatos como Rosa Elena Millán, Gabriel Campos, Siria Quiñónez y algunos otros; solo ayudaron a animar la fiesta. No alcanzaron el 3 % en la elección nacional ni local y tendrán que reorganizarse para buscarle con otros colores dentro de 3 años, o ya de plano dedicarse a otra cosa.

Este es el panorama, tanto de la Cámara de Diputados como en el Congreso del Estado de Sinaloa. En el caso local, con pocas excepciones, a diferencia de lo que pasó en el 2018, casi todos son personas preparadas que nos hacen creer que tendremos una mejor Legislatura. Eso creo yo.