Donald Trump inició formalmente su campaña de reelección. Hillary Clintón Rodman publicó un libro donde analiza extensa y detalladamente su derrota. De ese texto entresaco estas citas textuales que comparto con usted. Son reflexiones muy útiles y vigentes.
“… en 2016 mucha gente no quería realmente oír hablar de planes y políticas. Querían un candidato que estuviera tan furioso como ellos, y querían a alguien a quien culpar. Para muchos, esta era primeramente una elección de resentimiento. Lo cual a mí no me viene de manera natural. A mí me enfurecen la injusticia y la desigualdad, el abuso de poder, las mentiras y el abuso físico de los bullies. Pero siempre he pensado que para los líderes es mejor ofrecer soluciones y no más ira.”
“Muchos americanos habían perdido la fe en instituciones de las que generaciones anteriores habían dependido para recibir información objetiva, incluyendo al gobierno, al sector académico y a la prensa, por lo que quedaron vulnerables a sofisticadas campañas de desinformación.”
“He aprendido que hasta los mejores planes y propuestas pueden caer en oídos sordos cuando la gente está desilusionada por un sistema político quebrado y disgustada con los políticos. Cuando la gente está furiosa y buscando a alguien a quien culpar, no quiere oír un plan de diez puntos para crear empleos y elevar los salarios. Quiere que uno esté furioso también.
Puede verse la misma dinámica en muchas relaciones personales. Tengo amigas que a menudo se sienten frustradas con sus esposos que, en lugar de escucharlas descargarse acerca de un problema o compadecerse, tratan directamente de resolverlo. Ese fue mi problema con muchos votantes: yo omitía descargarme y saltaba directamente a resolverlo.”
“no había logrado conectar con la ira profunda que tantos americanos sentían ni sacudir la percepción de que yo era la candidata del statu quo.”
“Tal parece que muchos votantes de Trump estaban en realidad votando contra mí, más que votando por él (53% a 44%, en una encuesta del Centro de Investigaciones Pew en septiembre). En las encuestas de boca de urna, un número significativo de personas dijo que pensaba que Trump no estaba calificado o carecía del temperamento adecuado para ser presidente… pero votaron por él de todas formas. Del 61% de votantes que dijo que no estaba calificado, 17% votó por él. Del 63% que dijo que no tenía el temperamento adecuado para presidente, 19% votó por él. Las encuestas de boca de urna revelaron que el 18% nos veía a ambos, a mí y a Trump, de manera negativa, pero votaron a su favor 47% a 30%. La antipatía hacia mí debe de haber sido más fuerte que sus reservas sobre su calificación y temperamento.”
“son personas que sienten que el gobierno las ha desilusionado, que la economía las ha desilusionado, que nadie se interesa por ellas, que nadie se preocupa por lo que les ocurre en sus vidas y sus futuros y que están desesperadas por que haya cambios… Esas son las personas que tenemos que entender y con las que tenemos que empatizar también”
“La comparación de los efectos de WikiLeaks y Access Hollywood pueden probar el viejo cliché de Washington acerca de que un escándalo “gota a gota” puede ser más dañino a través del tiempo que una sola historia verdaderamente nociva.”
“cuando se comienza a considerar la política como un juego de suma-cero y ver al otro partido como traidores, criminales o de otra manera ilegítimo —por ejemplo, insistir equivocadamente durante años que nuestro anterior presidente realmente no nació en Estados Unidos o si en todos sus mítines políticos se alienta al público a corear “enciérrenla”— entonces estos bloques básicos de construcción de la democracia se desploman. La política deja de ser una lucha justa para convertirse en un deporte sangriento.”
“Trump ahora también está persiguiendo a los periodistas con mayor fervor e intención que antes. Siempre le ha encantado agitar a sus multitudes contra los reporteros. Por lo menos una periodista que cubría su campaña ha tenido que ser protegida por el Servicio Secreto después de que Trump la señaló por abuso y la multitud se viró contra ella. Pero ahora está aumentando más aún su hostilidad.”
“Lesley Stahl, la reportera de 60 minutos de CBS, le preguntó a Trump durante su campaña por qué siempre atacaba a la prensa. Y él respondió: “Lo hago para desacreditar y degradarlos a todos ustedes, de manera que cuando escriban historias negativas sobre mí, nadie se las crea”.
“La conclusión que saco de esto es que los demócratas deben redoblar sus esfuerzos para desarrollar ideas audaces y creativas que ofrezcan amplios beneficios a todo el país.”
“Debemos también esperar que la guerra derechista contra la verdad continúe. Mientras Trump enfrente crecientes desafíos políticos y legales, sus aliados y él probablemente intensificarán sus esfuerzos por deslegitimar a la prensa tradicional, el sistema judicial y cualquier otra cosa que amenace su versión preferida de la realidad.”
“Si queremos ganar en el futuro, los demócratas necesitan ponerse al día y dar un gran salto adelante. Y esto no se refiere tan solo a los datos. Necesitamos una red de distribución de contenido que funcione ininterrumpidamente y que pueda compararse con la que la derecha ha construido. Eso significa una variedad de páginas de Facebook libremente conectadas, cuentas de Instagram, mensajes de Twitter, historias de Snapchat y comunidades de Reddit que publiquen memes, gráficas y videos.”
“Más que tratar de recrear la economía del pasado, debemos enfocarnos en hacer que los empleos que la gente ya tiene sean mejores y encontrar la manera de crear buenos empleos del futuro en campos como la energía limpia, los cuidados de salud, la construcción, la codificación de computadoras y la manufactura avanzada.”
El libro se llama “Lo que pasó”. Es de la editorial Simón and Schusters Paparbacks. 650 páginas.






