En su carrera como miembro de los Tomateros de Culiacán, Anthony Vásquez nunca había permitido cinco carreras en una apertura. Pero en el sexto de la serie semifinal contra los Cañeros, las cosas no se unieron para evitarlo. Los Cañeros anotaron tres carreras temprano, una en la primera alta y un par en la segunda. En ambas ocasiones, había dos outs.
El respaldo del equipo, pudo ser mejor: “si nosotros jugamos el béisbol fundamentalmente correcto, no hay quién nos gane”, expresó Benjamín Gil en la conferencia al finalizar el duelo. Los Tomateros encontraron la forma de ponerse en la pelea. Primero empataron el duelo a una carrera y luego, descontaron una para llegar a la sexta perdiendo 3-2. Ahí los verdes anotaron dos más, las última, con el relevo en la lomita.
Fue un día malo para el Rey de la postemporada, quizá, el más malo como guinda hasta ese momento. Lo cual habla de su grandeza previa.
Pero el séptimo, tenía todos los ingredientes para pintarse hacia el lado de Tomateros. Con un gran trabajo, que encabezaría Manny Bañuelos como abridor, pero tendría un enorme respaldo. “Todo el bullpen está listo detrás de él”, dijo Gil al finalizar la conferencia.











