Acaparó la atención la reunión del jueves 13 del presente, de la Comisión de Equidad, Género y Familia; que preside la Diputada Francisca Abelló Jordá, en el Congreso del Estado de Sinaloa. Lamentablemente no sucedió a causa de la trascendencia de los temas abordados, ni por el derroche de habilidad legislativa.

 

Acaparó la atención por los errores de negociación y la falta de oficio político.

A estas alturas del «partido», los ciudadanos que llegaron al poder Legislativo no pueden justificar su actuar, ni pretenderlo, escudados en que no son políticos. Ya saben, o deben de saber, «como masca la iguana» en el Congreso de Sinaloa.

La Comisión inició su sesión con la asistencia del total de sus integrantes, cinco de cinco; 3 de MORENA (Pedro Lobo, Francisca Abelló Jordá y Flor Emilia Guerra Mena), 1 del PRI (Mónica López Hernández) y 1 del PAS (Angélica Díaz de Cuén).

Se leyó el dictamen en el cual se rechaza la propuesta del Gobernador Quirino Ordaz para ratificar a Reyna Araceli Tirado Gálvez como Directora General del Instituto Sinaloense de las Mujeres (ISMUJERES); hasta allí todo normal. Salvo que el nombramiento de Tirado Gálvez se venció el 31 de enero.

La Diputada Angélica Díaz del PAS opinó que el proyecto de Araceli Tirado es a mediano y largo plazo y que los resultados para avanzar en la violencia contra las mujeres no se limita al trabajo del ISMUJERES, en un país en el que la criminalidad ha aumentado hasta tener el año más violento; por lo que no comparte la opinión de rechazar la ratificación.

La Diputada Mónica López Hernández se manifestó alarmada y sorprendida por el dictamen, incluso dijo que dicho documento parece caer en un acto de violencia institucional. Agregó que no se llevó a cabo un proceso correcto, empezando por lo tarde que les fue enviado el documento; puso en duda el “exhaustivo análisis” al que se hizo referencia en el dictamen, ya que no se puede plasmar tal investigación, menos con esa profundidad, en un documento de dos hojas. Además de no existir una valoración objetiva en un texto que solo contiene opiniones negativas. Solicitando la modificación del resolutivo para que se presente un dictamen aprobatorio a favor de Araceli Tirado.

La Diputada Guerra Mena dijo estar en contra de la ratificación, por “razones obvias”. Agregando que al Gobierno Federal lo “enjuician” por no dar resultados en poco más de un año, pero que a Araceli Tirado sí la avalan sin dar resultados en tres años. Además de comentar que la directora del ISMUJERES no acepta críticas y no se ha manifestado en las situaciones que la debieron haber puesto en alerta. No es mala, dijo, pero “No funciona”.

El Diputado Pedro Lobo afirmó que el dictamen “Lo veo mal, no lo veo muy objetivo, ni con análisis profundo como debe de ser”. Con lo cual se acabó la posibilidad de que los tres morenistas le dieran la espalda a la renovación del nombramiento. Además de que acusó de incongruente la actitud de la comisión al desacreditar a una mujer con el fin de buscar su no ratificación.

Lo insólito fueron las manifestaciones de la Presidenta de la Comisión, Francisca Abelló: “¿Qué tengo que decir?” “¡¡¡Pues el dictamen no lo vamos a modificar ahorita!!!”, “¡¡Yo soy presidenta aquí y yo decido que esto ahorita no lo pongo, que después!!”, “Es un penalti o un gol”, “¿Que lo lea todo?”, “Pero ya lo leyó usted”, “¿Qué documentos presentados?”, “Si el Señor Gobernador presentó dos hojitas”. Y se fueron al receso.

Al regreso de la pausa, la Presidenta de la comisión trató de poner orden. Votar el dictamen que ya se tenía y después analizar la propuesta de la Diputada Mónica López. Creo que era lo más sencillo, práctico y adecuado.

Ya para este momento todos estábamos desesperados y continuaba la negativa de votar. A Mónica López le llegó refuerzo en la persona de la Diputada Ana Cecilia Moreno Romero. Lo que provocó otra pifia. Inesperadamente se escuchó el “Pido la palabra”, “No se la puedo dar”, “¿Por qué no?”, “Porque no”.

La negativa de darle oportunidad de hablar a Ana Cecilia es una clara violación al Artículo 18 de la ley Orgánica del Congreso de Sinaloa que en su párrafo II establece como derecho de los Diputados asistir con voz, pero sin voto, a las sesiones de las Comisiones de que no formen parte; como era el caso. Y en el Artículo 155 se establece que cualquier miembro de la Cámara puede asistir sin voto a las reuniones de las Comisiones y discutir en ellas.

Entonces la Diputada francisca Abelló declaró un “receso hasta nuevo aviso”, receso que hasta este momento continúa.

Consciente de que “el hubiera no existe” ¿Qué hubiera pasado si se vota el dictamen de rechazo? Hubiese sido reprobado por la mayoría de 3 a 2. Y entonces se pasaría a reformular el dictamen que tendría carácter aprobatorio para la ratificación de Tirado Gálvez ¿Cuál era el problema pues?

En lo anterior le doy la razón a Abelló Jordá, se tenía que votar el dictamen y después vemos. A pesar de la cantidad de veces que la acusaron de “desconocer el procedimiento”. Le repito, se iba a votar en contra, se iba a desechar, no tendría efecto, no sería llevado al pleno. El que se presentaría ante los demás Diputados sería el que solicitaría que Reyna Araceli siguiera siendo la directora del ISMUJERES.

Por aferrados, ambas partes, ahora tendrán que seguir con la discusión, en un tema que pudo haber quedado resuelto, y que ahora corre el riesgo de que a base de “cabildeo” llegue a una comisión que podría terminar por aprobarlo, en una reunión que primero dijeron continuará el lunes pero más tarde avisaron será el martes a las 8 de la mañana.

Una situación que me parece debería considerarse es que no sea la Diputación Permanente, es decir, nueve Diputados, aunque el martes 11 solo llegaron ocho, por lo que podría ser la decisión de 8 ó 9 Legisladores si continúa o no Tirado Gálvez al frente del Instituto. Lo adecuado podría ser que se vote en una sesión extraordinaria. Eso creo yo.

 

P.D. Será interesante saber qué pasará cuando se den cuenta que en el Artículo 21 de la Ley del Instituto Sinaloense de las Mujeres establece que «Durará en su cargo tres años, pudiendo ser ratificada únicamente por un segundo periodo de tres años; en todo caso, el periodo no excederá del correspondiente al ejercicio constitucional de la persona titular del Poder Ejecutivo que otorgó el nombramiento». Y al Gober no le quedan 3 años, se va antes… Detalle que no se ha mencionado…