LUIS FELIPE Juárez, es el hombre del momento en los playoffs para los Leones de Yucatán, que llegaron a la serie del rey contra los Toros de Tijuana, producto, en gran parte, de sus dos tablazos a la hora cero, frente al astro del relevo corto de Diablos Rojos del México, Roberto Osuna. Especialmente, sigue saboreando, el segundo en el quinto juego de la serie del sur, cuando, con dos en base y abajo en el marcador con par de carreras, le encontró, por segunda noche en fila, una humeante recta de 98 millas, para depositarla en lo más profundo del callejón right-center del embravecido Kukulkán.

“ESE BATAZO-confiesa el «Pepon»-, ha cambiado la perspectiva de mi vida. Fue de película, como un guion. Ha sido el jonrón más importante de mi carrera, me ha marcado. Enfrentar a Roberto, era un desafío, por su calidad y experiencia de ligamayorista. Quiero decirles, que pegarle de hit en el primer enfrentamiento en México, me dio confianza. Ahí elimine el botón de pánico. En Yucatán, en los últimos dos encuentros, solo espere que cometiera un error, sabía que podía cazar uno de sus picheos. Y así fue. Lo demás, es historia”.

“NO QUERIAMOS regresar a la ciudad de México-añadió el cañonero Culichi-. Afortunadamente, salimos adelante en ese cardiaco quinto juego. Para mí, conectar dos cuadrangulares y ese último ante Osuna, me lleno de sentimientos y emociones. Ha sido impresionante, el apoyo de la afición de Mérida. Me han arropado en todo. Desde que llegue a esta organización, en un movimiento sorpresivo, radical, logre adaptarme y aquí están los resultados. Solo resta entregarles la corona, que buscaremos con todo Tijuana”.

CUANDO LE recordamos que el triunfo quedo en riesgo con el increíble error del camarero Walter Ibarra, que provoco la voltereta de los escarlatas, que se quedaron a tres outs del triunfo, dijo que, no deja de agradecerle el jonrón de la victoria. “Me debe cenas y comidas. Me ha besado como veinte veces el cachete, diciéndole, gracias mi rey”, para luego soltar la carcajada.

SOBRE LA FINAL, solo dijo, “se queda en Yucatán”.

TAMBIEN DESTACA el trabajo del manager Luis Matos, que, a su juicio, es una persona, con actitud, pensamiento y modo de dirigir diferente. Brinda confianza al pelotero. Eso ha sido clave, porque no vino a imponer, dejo jugar y ahí está el éxito de todos. Salúdame a la raza, fue la despedida de la fuente de inspiración de los melenudos y orgullo de la Liga 3 Ríos.

DE SUS PLANES para la LMP, estableció que de momento está concentrado con la Serie del Rey. No ha tenido contacto con la directiva de Mexicali, pero ya habrá tiempo para platicar y regresar a jugar en invierno con el equipo de siempre, Los Águilas. A sus 31 años, está en el mejor momento de su carrera.

EN EL PRIMER juego de la serie final, el lunes pasado, conecto un imparable, para apoyar el primer triunfo verde en la frontera el lunes.