Hoy, en el Congreso del Estado se le dio primera lectura a iniciativa presentada por el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense integrado por la diputada Angélica Díaz Quiñonez y el diputado Víctor Antonio Corrales, misma que propone reformar la Ley de Salud del Estado de Sinaloa.

Esta iniciativa tiene por objeto incluir derechos y obligaciones en materia de salud mental, para reducir los niveles de estrés, ansiedad, depresión o cualquier otra patología que se origine como consecuencia de emergencias, así como condiciones de aislamiento forzado o distanciamiento social, el cual, de acuerdo con nuestro sistema jurídico, está en consonancia y por tanto se trata de un objeto constitucional y legalmente válido.

Ante lo anterior, hoy todos estamos expuestos a constantes eventos violentos lo que ha dejado una profunda huella en las capacidades humanas de un individuo que abarca los procesos conscientes e inconscientes, proceso entendido como psique, en donde muchos habitantes, generan condiciones como el trastorno de estrés postraumático (TEPT), además de un aumento significativo en los niveles de ansiedad y miedo. Esta situación no solo altera la vida cotidiana, sino que también perjudica gravemente la estabilidad emocional y mental de nuestras comunidades. El impacto de la violencia no se limita al ámbito psicológico; también ha afectado de manera alarmante la economía local.

En ese tenor, hoy en día la salud mental y el bienestar de Sinaloa, para el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense es una prioridad que debe abordarse con urgencia, pero también el de establecer derechos y obligaciones en materia de salud mental en los casos de emergencias, condiciones de aislamiento forzado o distanciamiento social, producto del clima de inseguridad y hechos de violencia.