La diputada del Partido Sinaloense, MC. Angélica Díaz Quiñónez expuso en tribuna que de aprobarse el impuesto del 5% a las remesas las familias mexicanas dejarían de recibir más de 3 mil millones de dólares cada año y en Sinaloa representan un pilar fundamental para el bienestar económico y social, pues durante el 2024, se recibieron 916.2 millones de dólares, por lo que, de imponerse este impuesto, estas familias dejarían de recibir aproximadamente 45 millones de dólares.
Díaz Quiñónez explicó que si se toma en cuenta el monto promedio de cada transacción, para cada migrante que envíe dinero a su familia, el costo pasaría de 6 dólares que ya pagan por el servicio, más un aumento de 17.50 dólares en promedio por cada envío, ahora pudiera ser hasta de 23.50 dólares.
“En Sinaloa, las remesas han demostrado ser un motor clave para la economía regional. Estas transferencias se destinan principalmente al consumo de productos básicos como alimentos, servicios de salud, educación y vivienda. Además, han permitido la creación de microempresas, generando empleo y dinamizando la economía loca. Según lo señalado por la Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum, y el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, este nuevo impuesto sería sobre ingresos que ya pagaron sus contribuciones e implicaría ponerle un tributo adicional es decir, un doble impuesto.
Añadió que de aprobarse esta iniciativa en el Congreso del vecino país del norte, se estaría violando el artículo número 25 del Tratado para Evitar la Doble Tributación entre México y Estados Unidos, que establece que: “Los nacionales de un Estado Contratante no serán sometidos en el otro Estado Contratante a ningún impuesto u obligación relativa al mismo que no se exija o que sea más gravoso que aquéllos a los que están o puedan estar sometidos los nacionales de este otro Estado que se encuentren en las mismas condiciones”.
Es decir, los mexicanos que se encuentren en Estados Unidos pagarían un impuesto al que los ciudadanos de aquel país no están obligados a contribuir.
En Estados Unidos, el ingreso promedio de un migrante mexicano fue de 25,570 dólares anuales en 2023 por concepto de sueldos y salarios, que es la fuente de donde los migrantes envían las remesas a 4.9 millones de familias en nuestro país.
Según datos del Banco de México, durante 2024 cada remesa fue en promedio de 394 dólares, teniendo un total de más de 13 millones de transacciones por este concepto, recibiendo las familias mexicanas 64,745 millones de dólares de los migrantes que viven en Estados Unidos, lo que equivale al 3.5% del Producto Interno Bruto de México.
“Este nuevo impuesto a las remesas además de injusto violaría el derecho internacional y los derechos humanos, por lo que, quienes integramos el Grupo Parlamentario del PAS, el Diputado Víctor Antonio Corrales Burgueño y una servidora, nos sumamos a la postura de la Presidenta de la República de apoyar a los migrantes mexicanos que viven en Estados Unidos por todas las vías legales e institucionales y que se agoten los canales diplomáticos y las instancias judiciales para combatir este impuesto a las remesas para que nuestros connacionales solo paguen lo que es justo. De igual manera, hacemos la invitación a los integrantes de esta Legislatura para que todos apoyemos las gestiones que está realizando la titular del Poder Ejecutivo Federal y el Senado de la República”











