La Diputada del Partido Sinaloense (PAS) en el Congreso del Estado de Sinaloa, Angélica Díaz de Cuén, narró cómo desde el diecinueve de enero, así como el ocho y doce de marzo del año 2018, ciudadanos que se ostentaron como miembros de los pueblos y comunidades indígenas Yoreme-Mayo solicitaron al Congreso de Sinaloa que se legislara a la brevedad, para que los indígenas puedan votar y ser votados a través de sus usos y costumbres.
Agregó que el PAS solicitó al Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES), se garantizara que las comunidades indígenas tuvieran representantes ante los ayuntamientos de los Municipios de Sinaloa, para el periodo 2019-2021, en los términos de la Constitución Federal. El Congreso fue omiso y el IEES dio una respuesta negativa.
Por lo que tanto los representantes de las comunidades indígenas, así como el PAS promovieron medios de impugnación, que culminaron ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, mismo que se resolvió el 28 de noviembre de 2018, mandatando al Congreso del Estado, para que permitan el correcto ejercicio del derecho de representación de los pueblos y comunidades indígenas ante los ayuntamientos de esa entidad y no solamente su reconocimiento.
Afirmó que en el PAS tienen la seguridad de que este ejercicio democrático será favorable para que las personas indígenas de la entidad cuenten con un representante ante los Cabildos de los Ayuntamientos y que ello será producto de la decisión que las propias comunidades tomen durante el proceso de las consultas.
Es así como esta LXIII Legislatura se convierte en garante de la legalidad, democracia y los derechos humanos, y cumple también con una parte de la deuda histórica que la sociedad tiene para con los pueblos y comunidades indígenas.










