Ya muy cerca del inicio formal del proceso electoral 20-21 en Sinaloa, cuyo banderazo de salida será la convocatoria que lanzará el Congreso del Estado el próximo mes de diciembre, que está a unos cuántos días.

Parecía lejano pero ya se les acabó el tiempo a quienes aspiran a cualquier cargo de elección popular y no se aplicaron con acciones sociales, cobertura mediática, coordinación de equipo humano y otras múltiples tareas que saben se tienen que hacer pero, por descuido o exceso de confianza, dejaron se les fuera el tiempo.

En esta ocasión, me referiré a cinco de los institutos políticos que tendremos en las boletas el próximo primer domingo de junio. Los demás, otros cinco de acuerdo al registro del Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES), tienen un camino largo por recorrer y dependerán de una buena alianza, los que pueden hacerlo de acuerdo a la ley, o enfrentar el riesgo de seguir siendo pequeños en nuestro Estado.

El Partido Acción Nacional (PAN) ha presentado una nueva cara. Con la renovación del Comité Ejecutivo Estatal y los Comités Municipales, se le dio un reinicio que era urgente. Además de la incorporación de sangre nueva, el PAN en Sinaloa, particularmente Juan Carlos Estrada, oxigenó a su partido y le está inyectando democracia.

Cuando menos desde afuera, parece dotado de la filosofía panista, reforzado de apertura a la diversidad de voces.

No considero que este sea la elección de resurgimiento del PAN en Sinaloa pero sí la de fortalecimiento. Para el 2024 será otro el escenario para este organismo que llegó a estar en las preferencias en nuestra entidad. No cuente a MALOVA, nunca fue del PAN.

El PRI es el partido tradicional de Sinaloa. De allí han surgido la mayoría de los políticos sinaloenses, y los críticos también. Pero la desbandada se está intensificando. No solo se están yendo los ciudadanos de a pie, también varios de los que eran considerados cartas fuertes para el 20-21 y los que llegan son pocos.

Aun cuando los números del 2018 mostraron un PRI fuerte en nuestra entidad, a pesar de la derrota, el gran reto está en no equivocarse con los candidatos y las alianzas, y si repiten la cantidad de votos obtenida la elección pasada, sin tsunami en puerta, serán fuertes contendientes.

El PRD nunca ha sido un partido dominante en nuestro Estado. Dos o tres Diputados y algunas alcaldías ha sido lo logrado en diferentes elecciones.

La muerte de Audómar Ahumada, muy sentida para muchos que lo conocimos desde hace más de 30 años, ha dejado un hueco difícil de llenar en su dirigencia.

El PRD había iniciado un proceso interesante de ciudadanización de las candidaturas pero, no solo eso; había un plan de capacitación, llevaron a cabo el registro de militancia, la renovación incluyente de la dirigencia en sus diferentes niveles, y habrá que ver si, con la ausencia del líder natural, son capaces de aterrizar lo que parece ser un buen proyecto político para un nuevo PRD sinaloense.

MORENA enfrentará la elección del 20-21 sin pies ni cabeza, les ganó el tiempo y no tuvieron la estatura para resolver el conflicto nacional, lo que dejó en pausa la organización de la estructura formal en Sinaloa. Mucho pueblo para tan poco dirigente.

Con una consulta para decidir al candidato a Gobernador, que si arranca o ya arrancó o quién sabe, que les permitiría definir el rumbo del movimiento, continúan y continuamos sin enterarnos si la lucha interna se acaba o se intensifica.

Con las decepciones causadas por quienes ganaron diversos puestos en el 2018, si son o no de MORENA nada importa, fueron sus candidatos, y si se equivocaron una vez lo pueden hacer de nuevo; ya sin tsunami, tendrán que ser muy cuidadosos para escoger a quienes de verdad le aporten a la causa morenista y no los haga quedar peor.

El Partido Sinaloense (PAS) se cuece aparte. No solo por ser partido local, además es muy joven, solo 8 años tiene de formación. Sin embargo, le ha puesto la muestra a todos los demás en varios sentidos. Le explico.

No solo está activo todos los días, con o sin elección cercana, con decenas de programas que van desde la atención médica gratuita para humanos y mascotas, incluyendo los medicamentos, hasta funciones de cine en la colonia, por decir de los más sencillos.

También se han esforzado por tener una envidiable estructura probada, comprobada y verificada. Ninguno otro tiene este nivel de organización y labor permanente. Si a usted le simpatiza o no, es otro tema.

Los rumores de las posibles alianzas se hacen cada vez más fuertes. MORENA, el Verde y PT, parecen amarrados en todo, falta esperar si los acompañará alguno que le dé fortaleza territorial y organizativa, o si eso que les falta llegará con el candidato a Gobernador.

Los demás no han soltado prenda de su inclinación aliancista, incluso nos han dicho que esperarán hasta el 23 de diciembre para informarlo. Último día según el calendario electoral.

Lo que sí espero que suceda es que al dirigirnos a la urna, llevemos un análisis de quiénes merecen nuestro voto. Que nos hayamos dado la oportunidad de conocer su forma de pensar, sus valores, trayectoria, aspiraciones, familia. Y en particular, que decidamos participar, que seamos parte del nuevo tsunami que no se caracterice por apoyar a uno u otro, sino por demostrar nuestro interés por ser parte de la democracia que ejercemos al votar. Eso creo yo.