Pedro Sánchez es el actual presidente de España y líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). El próximo día 28 participará en la elección de su país.

Hace dos meses publicó el libro de 279 páginas  “Manual de sobrevivencia”.

Algo sabe Pedro Sánchez de superar condiciones políticas adversas pues en septiembre de 2016 su partido estaba fuera del gobierno y él estaba dimitiendo del liderazgo del PSOE. Parecía liquidado.

Particularmente notable es, a mi parecer, que dicha sobrevivencia la ha logrado con base en propuestas y, todavía más, propuestas progresistas y de ampliación de derechos.

Me permito compartirle algunas citas de su libro. Todo lo que sigue son extractos de ese texto que le permitirán saber que es lo que se juega España en la elección y lo que significará el triunfo o la derrota de Pedro Sánchez y el PSOE.

“Si el autoritarismo nacionalista triunfa, lo hará a costa de los valores de solidaridad, responsabilidad e integración que representa Europa. La UE significa, desde el punto de vista de las ideas e incluso de las mitologías sociales, superar las fronteras y todo el daño que estas han causado a lo largo de la historia. La voluntad europea de sobreponerse al sufrimiento y la destrucción de la Segunda Guerra Mundial no se entiende sin el esfuerzo por superar los particularismos de cada país.” (Pag.17)

“…hemos elevado los estándares éticos, algo que resultaba imperioso hacer para que no nos perdamos el respeto a nosotros mismos como políticos y para que la sociedad española pueda estar moderadamente tranquila respecto a sus representantes.” (Pag. 34)

“…la sensación de que la política es un juego endogámico en el que los de dentro solo se preocupan por sus intereses y no por la ciudadanía, sin duda ha contribuido a agravar la crisis de representación en España.” (Pag.47)

“Mucha gente estaba dispuesta a confiar en partidos nuevos, que lo único que habían hecho para lograr esa confianza era ejercer de cámara de resonancia del estado de ánimo de la ciudadanía en aquel momento.” (Pag.56)

“El riesgo es imponer una dialéctica de amigo-enemigo, sistema-antisistema, nosotros-ellos. Puede funcionar al principio, pero ahora en España sucede lo contrario. Hay una angustia en la ciudadanía —también lo vemos en Cataluña— por un enfrentamiento entre bloques que, si no se deshiela mediante labor política, no solo nos conduce a la parálisis y la ingobernabilidad, sino a una crisis de convivencia de gran magnitud. Se trata de un fenómeno muy relacionado con la polarización, así como con la madurez de una formación política y sus líderes.” (Pag. 62)

“Vi a políticos sin escrúpulos, que no calibran las consecuencias de sus discursos de odio, ni las sociales ni las políticas ni las económicas. Mejor dicho, no es que no las calibren, es que alimentan lo peor de sus pueblos, porque ellos viven a costa de esa confrontación.” (Pag. 74)

“La paradoja es que los más perjudicados son esos ciudadanos ensalzados por sus líderes nacionalistas: les hacen sentirse diferentes, exaltan esa diferencia, que luego se torna superioridad, incluso supremacismo. Convencen al pueblo de alejarse del otro y odiarlo, y en los casos extremos, como allí, aquello acaba en crímenes de guerra. El sedimento que ha dejado en la sociedad aquel nacionalismo excluyente y brutal es nefasto y durará generaciones. Por un lado, ha homogeneizado a las sociedades, que han perdido pluralismo y libertad y se han vuelto más cerradas; por otro lado, odian al diferente, no quieren convivir con otros, no ha habido reconciliación. Ya no se matan, pero no hay convivencia real de los distintos grupos étnicos.”(Pag. 74)

“Faltan ideas e instituciones para desenvolvernos en el territorio ignoto de la globalización. Ahora con enormes desafíos nuevos, como el de la inteligencia artificial, con su impacto sobre el empleo y las pensiones, e incluso la cultura; el surgimiento de la economía colaborativa, más el desarrollo tecnológico, que crece con las start-ups y las apps que se crean, y que está generando situaciones de auténtica explotación laboral; el cambio climático, y sobre todo, la desigualdad, el principal problema.” (Pag. 165)

“…en la segunda industrialización —de fines del siglo XX—, todos los procesos de informatización, las nuevas tecnologías y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ya empiezan a crear una desigualdad mucho más pronunciada, porque esos procesos afectan de lleno a los trabajadores más cualificados. Ahora la inteligencia artificial va a hacer que aquellos trabajadores más capacitados académicamente, los que conozcan más matemáticas, estadística, algoritmos, ciencia y demás, tendrán más oportunidades y la riqueza estará mucho más concentrada.” (Pag 166)

“Nuestro gran acierto fue no reducir el proceso de primarias a la mera elección de un secretario general, sino sobre todo dar respuesta a una encrucijada política del socialismo, que es la de España.” (Pag. 188)

“Mi voluntad, una vez elegido, era llevar a cabo los cambios estructurales necesarios para que el nuevo PSOE, como ya se nos designaba, fuera un partido abierto y participativo. Por un lado, abierto a la sociedad, poroso, en comunicación con ella, y dispuesto siempre a mantener un diálogo con personas relevantes que nos garantizaran nuestra conexión con la realidad española. Por otro lado, participativo para la militancia, que los afiliados y afiliadas tomaran las decisiones nucleares y que estas nunca pudieran ser revertidas por la cúpula sin contar con ellos.”(Pag. 202)

“Siempre he creído que el litigio catalán no tiene que ver con la independencia sino con la convivencia.” (Pag. 206)

“Es crucial realizar un buen diagnóstico de lo que está ocurriendo en Cataluña, por las concomitancias con lo que ocurre en otras partes de Europa y del mundo. Mucha gente considera que la política no cambia nada y no resuelve sus problemas, y por eso empiezan a confiar en movimientos políticos de ruptura. Lo es el independentismo como lo es el brexit o el auge del nacionalismo en Francia, en Polonia, en Hungría. Casi siempre acaban erosionando la democracia, no hay más que verlo.” (Pag. 240)

“Si España reformara su Constitución, sería el primer país europeo que lo hiciera en el siglo XXI para adaptarla a Europa y daríamos un ejemplo de impulso y de convicción en los valores europeos. Por otro lado, dentro de España también tendría un efecto muy poderoso. Aquí Europa siempre nos ha hecho dar lo mejor de nosotros mismos, nos ha inspirado ideales de mejora del país, más democrático, más abierto. Nuestras ambiciones nacionales en el siglo XX han estado ligadas a la Unión Europea: primero fue ingresar y después cumplir los criterios de Maastricht para estar en el euro. No se trata de ningún experimento, sino de continuar la historia de España. Encontrándonos con Europa de nuevo, volveremos a encontrarnos con nosotros mismos.” (Pag 246)