LA SORPRESIVA muerte de Higinio Vélez en Cuba, deja profunda huella en el beisbol latino e internacional. Víctima del COVID-19, el dirigente de 74 años, se desempeñaba desde el 2007, como presidente de la Federación de beisbol en su país. Hombre callado, serio, pero con convicciones que enaltecieron su carrera en los diamantes.

ME TOCO conocerlo y entrevistarlo en la Serie del Caribe del 2017 en Guadalajara, en el marco de la ceremonia de inducción al Salón de la Fama Caribeña de los, expeloteros, Jaime Orosco Roux, Darrell Brinkley y Cornelio García. Durante el dialogo, expresó, entre otras cosas, su alegría porque su país, estaba de regreso en este clasico latino.

VELEZ, fue de los artífices, para que los antillanos regresaran a la serie del Caribe. EN 2015 conquistaron el título en Puerto Rico. También fue cabeza central, para establecer contrato con Grandes Ligas, para que jugadores de su nación, firmaran con organizaciones de ligas mayores y regresaran a Cuba, sin ningún tipo de restricciones. Lamentablemente, en el 2019, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, bloqueo este acuerdo.

ADEMAS, fue un extraordinario manager, que otorgo a Cuba, varias medallas de corte mundial. Conquisto cuatro cetros de la prestigiada Serie Nacional Cubana con Santiago. Tres coronas universales, dos Panamericanos, oro en Juegos Olímpicos de Atenas-2004 y segundo lugar en el primer Clásico Mundial en 2006. Una hoja de servicios envidiable. A últimos años, Cuba ha perdido fuerza como primera potencia, pero la calidad de sus jugadores, es materia de exportación.

TODOS SABEMOS, que el beisbol de la Gran Carpa esta invadido por sus peloteros y muchos de ellos son estrellas. Usted ya los conoce. Su muerte marca profunda huella en el ámbito mundial y deja la vara muy alta para su relevo en el beisbol isleño.

HA CAUSADO expectación el arribo de las mujeres a los máximos circuitos del beisbol amateur en Sinaloa y Baja California. Esta aventura, que fortalece la equidad de género, atrae la atención. Por lo que usted quiera, morbo o curiosidad, estas valientes damas, se han propuesto desafiar a los varones, en un deporte, que es difícil y de riesgos.

LA PRESENCIA de la lanzadora Poblana, Rosy Castillo en la Liga Clemente Grijalba de Los Mochis con el equipo El Fuerte y las altas de Flor Valerio en la Liga Amateur de Tijuana y Yiselle Figueroa con Tiburones en la Liga JAPAC de la capital Sinaloense, marcan historia. Sin embargo, es necesario apuntar, que están bajo sus propios riegos. Sus pitcheos de 80-82 millas, están por debajo del promedio de los varones de 90-92. Los batazos son de poder y ahí, tendrán que tener mucho cuidado a la hora de sortear líneas al cuerpo y jugadas apretadas en donde tengan que hacer asistencias en el pentágono o la inicial.

DE TODAS FORMAS, hay que apoyarlas y verlas en acción, aunque sean de relevos. El domingo Tiburones se mide al líder invicto JAPAC, en la apertura de la segunda vuelta, donde los equipos se fortalecieron con refuerzos.