AL INICIO de mi carrera periodística deportiva, tuve la fortuna de conocer a dos personajes promotores del beisbol. Los autores del nacimiento, desarrollo y consolidación de las ligas Japac de primera fuerza y veteranos. Manuel García Montoya, estaba al frente de este proyecto, que inicio en 1976. Dos años después, se unió para mantenerse por siempre, Julián Guerra López.
DURANTE 35 años, trabajaron estrechamente, sin mancha alguna y con reconocimiento colectivo, como baluartes de la organización de las dos ligas más importantes de la región. Hoy, son orgullo del deporte en general. Con profunda tristeza, recibimos el lunes por la noche, la noticia que Don Julián, falleció a los 87 años.
HOMBRE a toda cabalidad en todos los aspectos, de trato agradable, siempre servicial, en apego a la honestidad. Natural de Mazatlán, pero adoptado en esta capital desde 1963, destaco como jugador. Vivió de cerca la experiencia de jugar en la Liga de la Costa del Pacifico con Venados de Mazatlán. En el terreno amateur, tanto en Japac de primera como polilla, fue fiel guardián del jardín central varios años.
A SU PASO por el sendero deportivo, recibió la distinción de unirse al Club Tomateros de Culiacán, como gerente del añorado Estadio Ángel Flores. Nuestro trato continuo solido como reportero de Canal 3. Todo mi agradecimiento por las atenciones. Afortunadamente, disfruto en vida, uno de sus sueños. Ingresar al Salón de la Fama al Mérito Municipal en 2017, al lado del taekwondoín, Filiberto Padilla Martin, el doctor Juan Martínez Barreda, Luis Alfonso Félix-cronista- y el promotor Jaime Castro.
TENGO bien grabado, que cuando recibió el micrófono en la ceremonia de inducción, para manifestar sus impresiones de inmortal, ofreció un discurso perfecto, como todo un profesional, que levanto al público de sus asientos. Claro, preciso, sin descuidar ningún detalle de agradecimiento. Ha sido de los mejores que he escuchado. El festejo posterior, en un lugar especial con amigos y familia, fue grandioso, incluido mariachi. No se cambiaba por nadie.
JULIAN, hombre íntegro a su familia, siempre al lado de su esposa Reyna Ríos e hijos, gustaba de hacer reuniones en su casa con sus amigos, en donde estaba incluido. Eran momentos de recordar bellos momentos y platicar sus agradables anécdotas. En un rincón de su casa, se contempla galería de fotografías de su trayectoria, como jugador y directivo. Dos temporadas de estos circuitos JAPAC, llevaron su nombre, en reconocimiento a su entrega e integridad.
TAMBIEN fue de los primeros socios del prestigiado Club la Careada.
PARA EL SALON de la fama es otro duro golpe. Recientemente, se adelantaron en el viaje sin retorno figuras de la talla de, Gilberto “Gilillo” Villarreal, Pedro “Pery” Meza, Enrique “Kiki” Vázquez y Eduardo “Pájaro” Urrea.
LAMENTABLMENTE, a su retiro de toda actividad, mermaron su salud y el lunes por la tarde, dios lo llamo al cielo.
GRACIAS por todo Julián…DEP











