No les tema, son hondureños. Son trabajadores. Por su capacidad física sus ancestros fueron traídos de África. Son creativos y alegres, su “sopa de caracol” y el género “punta” puso a bailar al mundo. Van de paso, con esperanzas, hacia USA ó, desilusionados, de regreso a Centroamérica.
No traen enfermedades, el ébola desapareció en 2016. No son delincuentes, al contrario, son víctimas que huyen de la delincuencia asentada en su país.
En Honduras hay tres pueblos afrodescendientes: los “negros esclavos”, que fueron traídos para laborar en minas y haciendas en la época de la colonia; los “negros garífunas”, que, como náufragos, arribaron a finales del siglo XVIII procedentes de San Vicente donde trabajaban en los plantíos de azúcar, y; los “negros ingleses”, cuyas raíces provienen de los esclavos negros que fueron traídos por los ingleses en los siglos XVIII y XIX, y de un contingente que llegó a trabajar a las compañías bananeras a comienzos del siglo XX.
En los inicios de la industria bananera, las selvas de las tierras costeras del Caribe hondureño eran tan insalubres e inhóspitas, que pocos centroamericanos estaban dispuestos a ir a trabajar en ellas, por tanto, según Mario Argueta “ […] las compañías fruteras introdujeron grandes cantidades de negros antillanos, que eran más inmunes a las fiebres tropicales y más ansiosos por nuevas oportunidades de trabajo”.
Una nación tan prestigiada como Inglaterra se puso a la cabeza del gran negocio de comerciar con esclavos negros y su fomento debió ser parte esencial de su política internacional y sostén de su Revolución Industrial.
Según los parámetros del Banco Mundial, Honduras es un país con más del 60 por ciento de la población viviendo en pobreza mientras que en México lo está el 43%. En zonas rurales aproximadamente uno de cada 5 hondureños vive en pobreza extrema (menos de US$1.90 al día).
Tiene una de las tasas más altas de homicidios dolosos en el mundo (43.6 asesinatos por cada 100.000 habitantes, mientras que México tiene una tasa de 23.1). Dedica el 52% de su presupuesto nacional a Seguridad y el presupuesto para Educación no llega al 22%.
Los negros garifunas son doblemente excluidos.
Viven en la costa caribeña y están siendo expulsados de sus tierras por la construcción de centrales térmicas o por la compra abusiva para crear resorts turísticos. Muchas comunidades se han organizado en movimiento de defensores del territorio y han luchado, incluso en ámbitos internacionales, para reclamar sus derechos.
Una de las luchas más emblemáticas fue la liderada por Berta Cáceres, cuyo asesinato sucedió hace alrededor de dos años.
Los Garífuna buscan se les garantice la seguridad jurídica de sus tierras además del acceso a apoyo técnico y financiero para la agricultura y para el desarrollo del turismo en sus comunidades.
En lo relativo al desarrollo político piden impulsar acciones de combate al racismo, discriminación racial y xenofobia.
Los negros que vemos pidiendo apoyo en los cruceros son parte de un grupo que tiene siglos trabajando por el bienestar de su familia en condiciones desventajosas, que incluyó una etapa de esclavitud.
Son inteligentes y creativos.
En cuanto a la cultura musical garífuna, esta comunidad afro-caribeña genera los ritmos enérgicos del tambor y del ritmo punta.
Naturalmente dotados en la danza, los garífuna llevan a cabo concursos de baile chumba y hunguhungu en los que la mayoría del movimiento gira en torno a una rotación circular de la cadera.
Muy hábiles en la cocina, los garífunas también tienen una reconocida gastronomía tradicional. Sus platos típicos incluyen mayormente a los plátanos verdes, como en el llamado machuca, que combina la fruta en forma de puré con leche de coco y pescado frito y el dharasa, una versión garífuna del tamal de sabor dulce o amargo.
También hacen poesía. Esto es una muestra:
“Muchos dicen saber sobre nuestra procedencia argumentando conocer nuestra descendencia.”
“Otros fingen aprecio
pero en el fondo de sus sentimientos solo encontraras desprecio
por ser diferente
y de fuertes cimientos.”
“Pocos llegaran a amarte de verdad
a entregarte la vida con sinceridad.
A conocer la bondad que hay en tu corazón. Comprender tu destino
entender tu razón.”
Sinaloa debe recibirlos con la generosidad propia de esta sociedad incluyente. Como se han recibido migraciones nacionales de entidades como Durango ó Michoacán. Como se han recibido migraciones internacionales de países como Grecia, China ó Polonia.
A Sinaloa siempre le han beneficiado las migraciones.






