El premio Nobel de Economía 2019 fue otorgado a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, por sus investigaciones y propuestas sobre política social y reducción de la pobreza.

 

Los dos primeros tienen un libro publicado en español “Repensar la pobreza. Un giro radical en la lucha contra la desigualdad global.”. De ese texto entresaco algunas tesis que expongo a continuación.

Tesis 1. Cuando las personas muy pobres tienen la posibilidad de gastar  algo mas de dinero en comida, no lo usan para conseguir mas calorías o nutrimentos, si no para comprar alimentos más sabrosos, para obtener calorías más caras.

Los pobres no tienen un incentivo económico para estar mejor nutridos. No tienen mas ingresos si se alimentan mejor.

Si por el hecho de comer más pudiesen ser de verdad mucho más productivos y ganar más dinero, probablemente lo harían cuando se les ofrece la posibilidad. 

Una respuesta es que no está claro que la productividad adicional se traduzca en mayores ingresos si los empresarios no saben que un trabajador mejor alimentado es más productivo. Puede que los empresarios no se den cuenta que sus empleados han pasado a ser mas productivos por que han comido más o mejor. Un estudio en Indonesia encontró una mejora significativa de los ingresos solo entre trabajadores autónomos. Si los empresarios pagan un mismo salario fijo a todos los trabajadores, estos no tendrían razón alguna para comer más a fin de estar más fuertes.

Por tanto, no debe sorprender que los pobres elijan sus alimentos preferentemente por su sabor no por su precio o por su valor nutritivo.

Tesis 2. Los pobres pueden ser más escépticos en relación con supuestas oportunidades y con la posibilidad de que haya cambios radicales en su vida. Esto explicaría porque se centran en el aquí y el ahora, en vivir la vida de la forma más placentera posible, celebrando las ocasiones que creen que lo merecen.

A menudo los pobres se resisten a los planes estupendos que ideamos para ellos porque no comparten nuestra fe en que estos funcionen, o en que funcionen tan bien como pretendemos.

Se ha documentado ampliamente que las personas pobres del mundo en desarrollo gastan mucho dinero en bodas, bautizos y dotes. Es probable que se deba, al menos en parte, a la necesidad de no quedar mal con los vecinos. Los pobres necesitan mucho a sus vecinos.

En términos generales, las cosas que hacen la vida menos aburrida son una prioridad para los pobres. Puede tratarse de una televisión de un poquito de una cosa rica para comer o de una taza de café azucarado.

En vez de enfurecerse contra su destino, han hecho las cosas soportables mediante a reducción de sus niveles de vida. Pero no necesariamente reducen su nivel de vida eliminando los lujos y concentrándose en las necesidades básicas; es más frecuente que ocurra al revés – es la forma mas natural, si uno se pone a pensarlo -, y de ahí al hecho de que el consumo de todos los lujos baratos haya aumentado durante una década de depresión sin precedentes.

Tesis 3. Para obtener resultados en la nutrición de las personas en situación de pobreza se debe concentrarse en los niños menores a 5 años y la tecnología alimentaria debe agregar nutrientes a las comidas que a la gente le gusta comer.

Tesis 4. Los incentivos, como condicionar los apoyos a que se asista a la escuela, pueden ser muy útiles cuando los hogares, por la razón que sea, tienen dudas acerca de las ventajas de lo que se les propone.

Cuando los beneficios de la educación sean suficientemente altos, la matriculación crecerá sin que el estado tenga que empujarla.

El papel de la demanda es decisivo. La matrícula escolar es sensible a la tasa de rendimiento de la educación; en la India, durante la Revolución Verde que elevo el nivel de conocimientos técnicos es necesario para ser un agricultor con éxito e hizo que aumentase el valor del aprendizaje, la enseñanza se expandió más rápido en las regiones que tenían unas condiciones más apropiadas para las nuevas semillas introducidas por la Revolución Verde.

En el núcleo del enfoque de los wallahs de la demanda está la idea de que la educación es simplemente otra forma de inversión, La gente invierte en educación como lo hace en cualquier otra cosa, es decir para ganar dinero. Desde el punto de vista de los padres, la educación es en parte una inversión y en parte “un regalo” que les dan a los hijos, es probable que también importen otras muchas cosas tales como nuestras expectativas de futuro, lo que esperamos de nuestros hijos incluso lo generoso que nos sintamos con ellos.

Una sociedad civilizada no se puede permitir que el derecho del niño a una infancia normal y a una educación adecuada sea rehén de los caprichos o de la codicia de sus padres.

Entre todas las personas que dejan los estudios en algún punto entre la escuela primaria y la universidad, y entre quienes nunca fueron a la escuela, muchos  – quizá la mayoría – son victimas de algún error de juicio: padres que tiraron la toalla demasiado pronto, maestros que nunca intentaron enseñarles o el retraimiento de los propios estudiantes.

Facilitar que las niñas continuaran sus estudios, ofreciendo para ello el  pago de uniformes escolares. En las escuelas donde se dieron los uniformes las tasas de embarazos cayeron en un año del 14 al 11 por ciento, para las niñas que no se pueden permitir un uniforme escolar y por tanto, no pueden seguir en la escuela, la opción de tener un hijo y formar su propia familia pueden ser relativamente atractiva si se compara con quedarse en casa y convertirse en el comodín de toda la familia, que es lo que suele ocurrirles a las adolescentes que ya no estudian.

Tesis 5. Los hijos como instrumento financiero

Un encuestado explicó que con nueve hijos podía estar seguro de que al menos un par de ellos saldrían bien y cuidarían de el en la vejez.

Muchos padres en los países ricos no tienen que pensar en estos términos por que tienen otras formas de afrontar sus años de ancianidad: hay seguridad social, hay fondos de pensiones y planes de jubilación y hay seguros médicos públicos o privados.

Tesis 6. Para las personas pobres, el riesgo no se limita a los ingresos o a la comida; la salud, que se ha abordado en un capítulo anterior, es una fuente fundamental de riesgo. También está la violencia política, la delincuencia y la corrupción.

Los pobres se enfrentan a problemas a los que están muy acostumbrados, pues todos los años tienen la impresión de estar en medio de una enorme crisis financiera.

Enfrentarse al riesgo –no solamente al riesgo relativo a los ingresos, sino también al peligro de muerte o de enfermedad- hace que nos preocupemos y la preocupación genera estrés y depresión. Los síntomas de depresión están mucho más extendidos entre las personas pobres.

Otra forma de limitar el riesgo es actuar de forma muy conservadora en la gestión de sus negocios o de sus tierras. Por ejemplo, es posible que conozcan la existencia de una nueva variedad de su cosecha principal, más productiva, pero que decidan no adoptarla. Una ventaja de continuar con la tecnología tradicional es que a los agricultores les bastan con guardar semillas de la última cosecha. 

Tesis 7. Si los pobres todavía ahorran ladrillo a ladrillo debe ser porque no tienen otra forma mejor de hacerlo. Tal vez porque los bancos aún no han encontrado la manera de recoger los ahorros de los pobres: ¿Estará pendiente la revolución del microahorro?

En un tono muy diferente, Gary Becker, el premio nobel y padre de la moderna economía de la familia, argumentaba en 1997 que la posesión de riqueza estimula a las personas a invertir en paciencia; se deduce, por tanto, que la pobreza hace a las personas más impacientes de manera permanente.

Las tentaciones suelen ser expresiones de necesidades viscerales –cosa como sexo, azúcar, golosinas, tabaco, aunque no necesariamente por este orden-. En ese caso, para los ricos es mucho más fácil alcanzar el punto en el que ya hayan conseguido saciar las tentaciones creadas por ellos mismos.

El ahorro es menos atractivo para los pobres porque para ellos el objetivo tiende a encontrarse muy lejos y saben que por el camino encontrarán muchas tentaciones. Sin embrago, es evidente que si no ahorran seguirán siendo pobres.

Tesis 8. Los pobres muchas veces carecen de información fundamental y se creen cosas que no son ciertas. Cuando sus firmes creencias resultan ser incorrectas, acaban tomando la decisión equivocada, lo que a veces acarrea consecuencias trágicas –piénsese en las niñas que tienen relaciones sexuales sin protección con hombres mayores o en los agricultores que utilizan el doble de fertilizantes de lo debido.

Tesis 9. Sobre los pobres recae la responsabilidad de demasiados aspectos de su vida. Cuanto más rico es, más decisiones acertadas se toman por ti.  Si quieren agua potable limpia, tiene que depurarla por su cuenta. No tienen una manera automática de ahorrar (como son los planes de pensiones o las aportaciones a la seguridad social). Muchos gestionan pequeños negocios en sectores altamente competitivos. Sus vidas podrían mejorar significativamente facilitándoles al máximo que puedan hacer lo más adecuado, para lo que podemos usar el poder de las opciones por defecto y de los incentivos y condicionantes.