Cuando inició el proceso electoral 2020-2021, estaba seguro de que tendríamos, además de los abanderados de los partidos nuevos, solamente dos candidatos para disputarse la gubernatura sinaloense. Hubiera arriesgado hasta usar una playera del América toda una semana, apostando que todos los partidos se agruparían en dos partes y tendrían coaliciones completas con los mismos candidatos a las Alcaldías, Diputaciones, etc. ¿Cómo se repartirían? Ese era otro lío.

Le hubiera asegurado que, como era costumbre, el Movimiento Ciudadano, el Verde Ecologista, el PT y el PRD, se acoplarían con el partido que les hiciera una mejor oferta. Lo más probable era que el MC, junto con el Verde y el PT se aliaran a MORENA y, como sucedió, el PRD se uniera al PRI y al PAN.

El PES, Redes Sociales y Fuerza por México, por ser partidos nuevos, tendrán que rascarse con sus propias uñas, buscando conservar el registro. Por su parte, el Partido Sinaloense (PAS), en su condición de organización estatal, dando muestra de estabilidad y fortaleza, añorado por todos para tenerlo de su lado.

Pues este proceso, aun cuando muy diferente al del 2018, nos ha dado varias sorpresas.

La alianza del PRD con la derecha es una clara contradicción, sin embargo, son los partidos “tradicionales” contra el recién llegado, el renegado que llegó a romper el esquema.

Acción Nacional y el PRD abrieron sus puertas a los ciudadanos comunes que quisieran ser parte de sus candidatos, pero, a la primera de cambio, los hicieron a un lado.

El PAN, cuando menos, no se traicionó a sí mismo. Los candidatos propuestos para los espacios que les fueron asignados por la alianza Va X México, en su mayoría, son militantes de su instituto político. Algunos con apellido de tradición panista, mezclados con ciudadanos que los vieron como la opción para animarse en la política.

El caso del PRD seguía el mismo rumbo, pero se quedó a medias. Convocó a los ciudadanos, pero a la hora de “la carnita asada” salió con personajes conocidos, incluso llegados de otros partidos. No digo que sean malos candidatos, al contrario, distinguidos políticos como Manuel “El Negro” Osuna son una excelente opción, pero dejaron volando a una ciudadana con la que ya se habían comprometido.

En el PRI se cumplió con todo el “protocolo” al que nos tienen acostumbrados, nada mas que ahora sí le hicieron caso a los “berrinchudos” que amenazaron con irse, y muchos de todos modos se fueron.

De los que simplemente se fueron, el que causó la mayor sorpresa fue Sergio Torres, por su etiqueta de serio aspirante al tercer piso del gobierno estatal. Tal vez él ya sabía quién sería el candidato tricolor y estaba seguro que no sería él. Y ¿Qué tal con la salida de Juan Ernesto y Rosa Elena Millán?

El “circo” que hizo MORENA es de antología. A nivel nacional hicieron todo el suspenso posible, al grado de que los precandidatos de algunos estados no llegaron a considerarse tal, y están pagando el costo de no declarar los gastos de esa etapa ante el INE. Esto último es, por demás, una muestra de ignorancia. El tema no es si gastaron o no, el problema es que hay que declararlo.

La dirigencia morenista tuvo la “interesante” puntada de convocar a toda la ciudadanía a registrarse para todas las candidaturas, para simplemente poner en la competencia a los que, de manera lógica, podían contender por cada una de las posiciones. Una mala jugada, de mal gusto, de burla. Falsa democracia en las que los suspirantes ejercieron un derecho que en la realidad nunca poseyeron. Lo que obtuvieron fue una desbandada de gente decepcionada, y con razón.

¿En qué terminó esa temporada de la novela? Mandando a una gran parte a buscar la reelección, incluyendo al Químico y a JEFLIX, junto con casi todas las diputadas federales y una buena parte de los diputados locales. A demostrar si electoralmente valen lo que tanto han cacareado.

Una sorpresa aparte es que dejaran fuera de toda candidatura a Graciela Domínguez Nava. En algunas cosas no coincidimos, pero eso no le quita su valor como cuadro de MORENA, más cuando premiaron a uno de los peorcitos con una pluri en extraordinaria posición.

El MC no deja de sorprender pues reunió a buenos candidatos de distintos orígenes. Muy difícil saber de qué color quedaría su imagen institucional al hacer la mezcla de todos los matices que hoy convergen en sus listas de aspirantes. Eso sí, sus abanderados no solo son interesantes, también son polémicos. Por supuesto que encabeza Sergio Torres, pero no olvide a Roberto y Jennifer Cruz, entre otros. La marca no ayuda, pero pueden dar sorpresas.

Al Verde, a estas alturas, lo daba por descalificado, a expensas de alguno de los partidos más firmes. Pero allí está, con su candidato a la gubernatura y el resto de sus propuestas, incluyendo al “Sen Sato”. Jorge Monroy Sato, mejor conocido como Jorge Sato, que se ha sostenido como candidato solamente del mismo Verde, igual que lo hizo en el 2018. En cuanto a su candidato a gobernador, no sorprendería que el 17 de mayo decline por Zamora o por Rocha.

El PT se ha convertido en un polvorín. Después de la elección del 2018, que les dejó una buena cantidad de posiciones, bajo la sombra de MORENA, al igual que estos, con una débil estructura y endeble liderazgo local, llegan al proceso 2021 dejando fuera de su lista de candidatos al único que los representaba, al Capi González. Su candidata a la gubernatura es una ex priísta y ex panista que ahora es petista ¿Qué tal?

De los tres partidos nuevos, todos traen novedades ¿Se imaginaba usted a Juan Ernesto y Rosa Elena en un partido que no fuera el PRI? Pues Millán Pietsch es el flamante presidente de Fuerza por México en Sinaloa y Millán Bueno su candidata a la gubernatura. Y se están sumando a ellos políticos que ahora podríamos considerar ex priístas, ex morenistas, etc.

Al PES llegó un grupo de decepcionados de MORENA, que no pudieron ser candidatos independientes, y que encontraron cobijo en este partido de segunda oportunidad. Lo digo porque ya existió como Partido Encuentro Social y ahora es Partido Encuentro Solidario, está en su segunda oportunidad por conservar el registro.

Llama la atención que, tal vez al ver que casi cualquiera llegó a distintos puestos en el 2018, ahora los luchadores sociales decidieron hacerse políticos. Una buena parte de ellos son actualmente candidatos del PES.

Redes Sociales Progresistas, con muy poco que ofrecer, se convirtió en un pleito de señoras. No lo digo en mal sentido, de verdad se convirtió en un pleito de señoras. Al parecer, la que quedó fuera aun no da su brazo a torcer, quién sabe qué crea que puede hacer a estas alturas, pero mientras son peras o son manzanas, con todo y la sorpresa incluida, RSP será encabezado por una pasista en la busca de la gubernatura. La acompañan otra buena parte de luchadores sociales, de los que les digo que ahora decidieron ser políticos.

Esta elección no será igual que la del 2018, no hay pocos candidatos fuertes, nos están presentando una baraja interesante de opciones, arropados, cada uno de ellos, por compañeros de todos los orígenes. Lo que nos queda es revisar seriamente a los candidatos y su propuesta. No veo a los sinaloenses votando 4 de 4, seguirá habiendo sorpresas. Eso creo yo.