No hay agrupación más atractiva para los jóvenes que las barras de aficionados de los equipos de fútbol. Superan ampliamente a las organizaciones políticas o religiosas.
Los jóvenes acuden a la convocatoria de la barra a pesar de que han sido maltratados por la policia, incluso agredidos y encarcelados, y estigmatizados por los medios de comunicación.
No hay agente institucional de gobierno que tenga tanto contacto con jóvenes como lo tiene un líder de una barra.
La pretensión de eliminar las barras siempre ha fracasado. Lo más que se ha obtenido es evitar que determinados barristas entren al estadio pero las barras han seguido existiendo. Este es el caso de Inglaterra.
Las ciencias sociales, la antropología y la sociología, han asentado la necesidad del ser humano de tener una identidad grupal y de asociarse. La tendencia humana de sentir pertenencia a un grupo.
El antropólogo Yuval Noah Harari sostiene: “Para criar a un humano hace falta una tribu. Así, la evolución favoreció a los que eran capaces de crear lazos sociales fuertes.”
La experiencia y el estudio serio muestran que la existencia de las barras es una realidad que aporta, como ninguna otra instancia, una red de pertenencia e identidad a los jóvenes.
Lo fundamental es entender que esta red juvenil, la barra no es inevitablemente una forma violenta y destructiva.
El pasado domingo la Rebel, la mayor barra de Pumas y del país, hizo una demostración de su capacidad de trabajo, de una magnitud sin precedente. Elaboraron y desplegaron un enorme telón que cubrió toda la tribuna del lado del pebetero del estadio olímpico universitario.
Construir el telón significó organizar trabajo topográfico, diseño, pintura, carga, movilización, cuidado, aportación económica y planeación con la participación de miles de personas.
Los medios de comunicación y la afición quedaron sorprendidos. El fútbol dió un giro, lo importante dejó de estar solo en la cancha, la tribuna y la afición tomó un papel esencial. La Rebel se convirtió en protagonista.
Pumas dejó de ser solo los jugadores. Se ensanchó la cancha. La afición también es Pumas, no solo en una frase hecha sino en la práctica.
https://youtu.be/ZJ2JwYqddkk (Aquí pueden ver un video que describe el proceso de elaboración)
Pero además, la Rebel ha impulsado el fútbol infantil en sus barrios y ya cientos de esos niños lo practican como disciplina deportivo y unas decenas han pasado a formar parte de las fuerzas básicas del equipo.
La Rebel tiene muchos proyectos por impulsar. Conclusión de estudios truncados; preparatoria abierta; salud sexual y reproductiva; museo del aficionado; combate a las adicciones y un telón todavía más grande.
Si la sociedad, los equipos, y las instituciones de gobierno apoyáramos esos proyectos los avances serían muy concretos.
Si la sociedad, los equipos y las instituciones de gobierno aprovecháramos que los jóvenes están reunidos y organizados, nos acercáramos y junto con ellos se crearán programas para atender sus necesidades tendríamos soluciones para los problemas de educación, de empleo, de salud, de seguridad que aquejan a los más de 30 millones de jóvenes mexicanos.
El domingo nos sorprendieron con su talento, su dedicación, su capacidad de cooperar y su fuerza para realizar una tarea grande. Si impulsamos todo eso para más causas el resultado sería un Mexico más sorprendente.
Ya están juntos, ya están organizados.
omargarfiasr@gmail.com






