EL DESPERTAR de este domingo no pudo ser más triste. Después de ardua lucha contra el Coronavirus, finalmente, perdió la batalla el popular promotor deportivo, Horacio Díaz López. Su partida, sacudió la estructura del deporte en Sinaloa, donde dejo profunda huella, por su entrega, intensidad y natural simpatía para sembrar amigos.

LO CONOCÍ A inicios de los 80s. En ese tiempo, cristalizo el proyecto de crear la Liga de Beisbol Ejidal Costeña, con sede en las comunidades de Navolato, que constituyó en un éxito. Los mejores peloteros de la región, se reunían cada domingo, para dobles jornadas en la decena de equipos. Sobre el famoso “Batman” de Balbuena, giraba la organización y promoción.

SIEMPRE AMABLE, carismático, se acoplaba bien con todos. Siempre con trato especial con la prensa.

Poco tiempo después, se incorporó a la promoción de softbol como asesor, dirigente y lanzador. Recuerdo muy bien, que fue de los pilares para organizar la Liga Periodística, que promovía la APS. Junto con David Velázquez, tomaron las riendas de la liga, que abrió paso a otros promotores, como la Liga del STIRT, Villa Universidad y Parque Constitución, que fueron las primeras en provocar la fiebre de hoy en Culiacán por practicar este deporte.

PROFESOR NORMALISTA de profesión, desde ese tiempo, se enamoró para siempre de la pelota blanda. Nadie lo detuvo. Con su capacidad de gestión, fomento la creación del Comité Municipal, luego la Asociación Estatal que presidio varios años y ya jubilado, continuó en fomentarlo a gran escala.

LOS RESULTADOS, no tardaron en convertirse en éxito. Sinaloa, se consolidó en potencia nacional en la mayoría de las categorías. En 2007, establecieron marca con siete títulos nacionales de 8 disputados. Nuestro estado, acaparó la atención de la Federación Mexicana y le otorgaron diversos nacionales. A la par, de esta promoción, brotaron los primeros seleccionados de nuestro país para asistir a campeonatos internacionales. También fue reconocido por la FMS con su nombre a campeonatos nacionales.

GRACIAS A su entrega, hoy en día, Culiacán, es la principal capital de México, que practica el softbol. Supera el centenar de ligas, con cerca de 5000 jugadores o quizá más. Todos quieren jugar softbol, desde edad temprana hasta adultos mayores. Esta locura que se goza en todo el estado, levanto el interés de autoridades municipales, para construir dos estadios en Culiacán de primer nivel e iluminar decenas de campos. El softbol, duele decirlo, desplazo al beisbol. La mayoría de peloteros, desde primera fuerza hasta juveniles, forman parte de alguna liga.

TODA ESTA historia, se lleva la «Cobra”, pero su recuerdo, se mantendrá firme, a perpetuidad. Nosotros también formamos parte de esta familia. Y estoy orgulloso, de compartir esta experiencia desde hace 40 años. Además, integro el gremio periodístico, con su entretenida columna “Ráfagas Softboleras», donde nadie se escapaba de sus ocurrencias. Me bautizo como «boiler», no se la causa.

DESDE AQUI, dejo esta propuesta, que el estadio del Parque Ernesto Millán, lleva su nombre. Abrazo a su familia y a Katty. Hasta pronto “Batman y gracias por todo.