El pasado jueves 6 de febrero se desarrolló, en el Salón Constituyentes  del Congreso del Estado de Sinaloa, la comparecencia de los Secretarios de Economía, Javier Lizárraga Mercado, y el Secretario de Turismo, Oscar Pérez Barros.

 

Lizárraga Mercado tuvo la oportunidad de presumir el 5to. lugar nacional de crecimiento económico, que no parece difícil en un país que no creció; además de la 7ma. posición como estado empleador en un país que no genera empleos. En el escenario en el que nos ha puesto la 4T, de no crecer, de no emplear, de no nada; cuando menos, Sinaloa ha ido hacia adelante, poco pero hacia adelante.

Para Pérez Barros tampoco fue difícil colocarse en una posición cómoda pues el turismo es tradicional, sin necesidad de mucho empuje, en varias partes del estado. Mazatlán es indiscutible. Y pudo presumir que del 2017 al 2019 ha crecido en un 46% la llegada de turistas a Sinaloa. Al puerto el 70% de las llegadas totales.

Las comparecencias, todas, muy bien. Muy bonito. Muy bien organizado. La duda es si han sido útiles, si han marcado diferencia, si se han tomado medidas, si se ha dado seguimiento, si se generaron auditorias, si se ha producido alguna denuncia; o de plano, las comparecencias son reuniones sin utilidad práctica, inútiles pues.

Lo mismo se puede decir de las anteriores, de la Secretaria de Transparencia, de Innovación, de Desarrollo Social, de Salud, la Directora del ISMUJERES, el Secretario de Seguridad Pública, el de Administración y Finanzas y el Director del ISSSTEESIN; y los cinco que faltan por comparecer, retomando este lunes 10 de febrero.

Tal y como se espera ante una Legislatura con, supuestamente, mayoría de MORENA, se dieron momentos de cuestionamiento serio y duro.

Sí, se les ha reclamado lo bajo del salario; la tan presumida, pero no alcanzada, llegada del gas natural; se exigió mayor transparencia, se les reclamó acabar con el clima de inseguridad y violencia, se hizo énfasis en la falta de auditorías, se les cuestionó que sus secretarías se hacen de la vista gorda en la obra pública; y hasta se les acuso de arreglos oscuros entre Quirino y MALOVA, ¿Y?

En estos melodramas a los que se les ha puesto el título de «comparecencias», todavía hay algo que agregar: ni a los Diputados les interesan.

El 21 de enero, el Diputado Fernando Mascareño Duarte presentó un posicionamiento sobre las comparecencias, y después de saludar a Doña Berta, habló de las obligaciones de los legisladores sinaloenses, incluyendo la responsabilidad de poner atención en las sesiones; además de agregar que el formato de las comparecencias es obsoleto, poco práctico y con falta de interés de los Diputados ya que “Las sillas siguen vacías”.

Afirmando que “Los más gritones, que ustedes ya los conocen, ni siquiera se han aparecido en las comparecencias”.

La más reciente muestra es la del pasado 6 de febrero, yo conté 17 Diputados presentes; ya revisando las fotografías y videos, no encontré más de 19. Comparecencias, aunque no lo exija ley ni reglamento, sin quórum legal.

Ante las declaraciones de Mascareño Duarte, “la maestra” tomó la tribuna y dijo que comparte gran parte de la opinión del morenista, o Diputado sin partido; pero que en las comparecencias no existe el pase de lista, ni es sesión formal, por lo que no se puede sancionar a los que no han mostrado responsabilidad para asistir.

Aunque la Diputada Gloria Himelda Félix les dijo irresponsables, le echó la bolita a la Junta de Coordinación política (JUCOPO), afirmando que en el acuerdo tomado en ese órgano “no se advierte, en ninguna parte, el que debamos de poner alguna sanción a los Diputados que no asistan”.

Para finalizar este tema, la Presidenta de la JUCOPO y Coordinadora del Grupo Parlamentario de MORENA, Diputada Graciela Domínguez Nava, les dijo que “la tribuna debe de usarse para temas con más esencia, más importantes para los ciudadanos, los temas de orden interno tienen sus espacios para  abordarse… Los 40 Diputados saben de sus responsabilidades”.

El remate se dio cuando “la maestra” les dijo (ahora verán chamacos): “Reitero al pleno que esta mesa directiva, en lo sucesivo, aplicará los descuentos correspondientes, porque no voy a permitir que se cuestione el actuar de la mesa por ningún compañero Diputado; habíamos tenido un margen de tolerancia, quieren que seamos intolerantes, pues habremos de serlo. Se clausura la sesión”.

Quedamos en lo mismo. Los que perdieron son los que se salen de las sesiones a fumar a las paraguas, o a las pérgolas. Porque en las comparecencias, seguiremos igual, vaya el que quiera y nada se resolverá en ellas. Eso creo yo.