Las abejas significan el equilibrio de la vida en la tierra. Ese debe ser el punto de partida para legislar sobre la actividad apícola y agentes polinizadores, que debe ser más con perspectiva ecológica que económica, advirtió Graciela Domínguez Nava, presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado de Sinaloa.
Al inaugurar el Foro de Consulta sobre las iniciativas de leyes de Fomento Apícola y Protección de Agentes Polinizadores del Estado, que tuvo lugar en el Salón Constituyentes de 1917, invitó a los presentes a debatir asuntos globales desde la localidad.
Advirtió que “la agricultura tóxica que los grandes agronegocios imponen en el mundo” afectan a las abejas y esa es la razón por la cual hay una gran disminución de estos insectos. Pese a ello, lamentó que en Sinaloa no se tenga una legislación concebida desde y para las abejas y la interacción que supone la vida humana con este universo.
Incluso cuestionó el hecho que la autoridad gubernamental defina a la apicultura como un subsector de la actividad pecuaria. Ante ello, consideró que en Sinaloa se requiere otorgar condiciones legales para fortalecer el fomento de la apicultura, la producción de miel y otros productos y su propia industrialización.











