IMPOSIBLE ser indiferente a la noticia que ha sacudido al mundo. La muerte de Diego Armando Maradona ha estremecido a todos. Hoy vamos a dejar de lado sus problemas de adicciones, su conducta inapropiada fuera de las canchas. Recordaremos al astro argentino, por su grandeza, por la felicidad que brindo a millones con inigualable calidad, magia y fabulosos goles.
ARGENTINA y el mundo lo llora. En su país, han decretado tres días de duelo nacional, pero lo extrañaran toda la vida. Ídolo universal, que, a pesar de sus problemas, todos los amaban. Diego, consolido su fama en nuestro país. Desde aquel inolvidable mundial de México-86, cuando llevo de la mano a Argentina al título y se convirtió en el mejor jugador. Ahí, se ganó el respeto y cariño del mundo. Ese gol que anoto a Inglaterra, al barrer a todos, para muchos, el mejor de todos los tiempos.
DESDE SU debut profesional en 1976 con Argentinos Junior, causo impacto. Al año siguiente, fue convocado a la selección nacional mayor. Ya nadie lo detuvo, cautivo al mundo en 1979, cuando alcanzo la corona mundial juvenil. Luego llego la fama y el dinero y cambio todo, al jugar en Barcelona de España y Nápoles de Italia de 1982 a 1991. Su clase le alcanzo para tres mundiales. En 1990 perdió la final ante Italia 1-0, con penalti que marco el nacionalizado mexicano, Edgardo Codezal. Por cierto, Maradona, nunca lo perdono. En 1991, dio su primer positivo y condenado a 15 meses inhabilitado. Para 1994, en el mundial de Estados Unidos, se contamino, fue sancionado de nuevo con otro año y 90 días.
A SU PASO con la selección de Argentina, anoto 34 goles en 91 encuentros. En su carrera global, alineo en 679 partidos, buenos para 346 dianas. Ya en la parte final de su carrera como jugador, regreso a su país con Boca Junior y Newell Old Boys en 1997.
DESPUES extendió su carrera como director técnico, que lo llevo a la selección de Argentina y asistió al mundial de Sudáfrica en 2010. Fracasaron, por cierto. Tras su paso por Arabia Saudita, sorprendió a todos, cuando Dorados de Sinaloa, lo anuncio como nuevo DT. Nadie lo creía. El asombro fue impresionante, no solo en México, en todo el planeta. Nunca en mis 43 años de carrera, había visto a 200representantes de medios, en presentación de personaje alguno del deporte. Tampoco, que los entrenamientos lo vitorearan. Nuestra ciudad capital, acaparo reflectores internacionales. Si, era cierto, el rey del futbol trabajaba en Culiacán en la liga de ascenso.
LO DEMAS queda para la historia. Apago duras críticas por adicciones, con trabajo, al llevar a los Peces a dos finales seguidas. Esta plaza recupero identidad con la afición en, 2018 y 2019. Falto el ascenso. Se fue a su tierra a dirigir al Gimnasia y Esgrima la Plata y ahí corto su carrera y….. su vida. Cedió, víctima de añejos problemas de salud, que nunca pudo controlar con todo y programas de rehabilitación en Cuba y el mundo. El famoso 10, considerado por el público, el jugador del siglo-para los expertos de FIFA fue Pele-, no pudo gambetear el hematoma subdural, que provoco fulminante infarto.
LOS QUE crecimos viendo a Maradona, jamás lo olvidaremos. En Nápoles, proponen que el estadio lleve su nombre. Como este y otros reconocimientos, honraran la memoria del “Pibe”, que ya está en las manos de dios. Hasta siempre Diego, te llevas una parte del corazón de Culiacán.











