Solo tendremos crecimiento económico si recuperamos el liderazgo en agricultura y democratizamos la productividad.
En concreto, es necesario invertir 9 mil millones al año en innovación y desarrollo, ahora se destinan 150 millones, y conformar un gran centro concentrador público privado sinaloense que organice el trabajo.
Los 9 mil millones son una meta para igualar el nivel de las economías mas avanzadas del mundo que le dedican el 2.5% de su PIB a ser líderes en productividad. No es una meta alcanzable en un plazo corto ni mediano pero si es un horizonte sobre el cual se debe construir un plan de largo plazo sabiendo que de ello depende estar en la punta o en el último vagón.
La verdadera diferencia entre las economías que crecen y las que no crecen es que existe un mayor porcentaje de empresas en estas últimas que se encuentran muy por debajo de las mejores prácticas globales, y la enorme brecha que existe entre su productividad y la de las empresas de más alto desempeño.
Robert Merton Solow es un economista que obtuvo el Premio Nobel de Economía en 1987 porque desglosó las fuentes del crecimiento económico y argumentó que se relacionaba no con aumentos en los factores de producción como el trabajo y el capital sino, más bien, con los aumentos en la productividad, en el progreso tecnológico.
Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía en 2001, señaló que la productividad es el resultado del aprendizaje, por lo que un punto focal de las políticas debería ser aumentar el aprendizaje al interior de la economía; esto es, incrementar la capacidad y los incentivos para aprender, y luego cerrar las brechas de conocimiento que separan a las empresas más productivas de la economía del resto.
Así pues, crear una sociedad del aprendizaje debería ser uno de los principales objetivos de la política económica. Si se crea una sociedad del aprendizaje, surgirá una economía más productiva y los estándares de vida serán más altos.
Invertir en innovación es una condición fundamental para aumentar la productividad pero no es suficiente.
El aprendizaje se ve afectado por el medio ambiente económico y social, y por la estructura de la economía, así como por las inversiones públicas y privadas dirigidas a la investigación y la educación.
Uno de los objetivos de la política económica debería consistir en crear políticas y estructuras económicas que mejoren tanto el aprendizaje como los efectos del mismo; es más probable que la creación de una sociedad del aprendizaje aumente los niveles de vida a que lo haga el hecho de llevar a cabo mejoras pequeñas y únicas en la eficiencia económica o sacrificara el consumo hoy para que haya una intensificación de capital.
No existe la presunción de que los mercados sean eficientes en la producción y diseminación del conocimiento y el aprendizaje. Muy por el contrario, existe la presunción que los mercados no son eficientes.
Si existen fallas de mercado en el aprendizaje, entonces las fallas del mercado de generalizan en la economía. Son difusas. Se precisan intervenciones gubernamentales más generalizadas para corregirlas.
El análisis de estas determinantes proporciona los ingredientes fundamentales para el diseño de una arquitectura del aprendizaje: diseñar estructuras (por ejemplo, empresas, instituciones y ámbitos en los que interactúan), políticas y sociedades en términos más generales que promueven el aprendizaje y la innovación.
En consecuencia, otro componente necesario para el desarrollo económico de Sinaloa es crear una alianza público privada que enlace y articule todos los esfuerzos de los sinaloenses para innovar en agricultura.
Estamos hablando de que quienes tienen conocimiento sobre agricultura en las empresas, las universidades y el gobierno se pongan a trabajar juntos y en forma organizada.
La existencia, en Sinaloa, de grandes empresas estables con los incentivos y las capacidades para participar en el aprendizaje que rebase las actuales fronteras del conocimiento realza el papel de ese sector en el aprendizaje social.
Convertirse en un hub, centro concentrador de innovación en agricultura, significa producir mejor, generalizar el avance entre la población local, obtener ganancia de la creación de tecnología y dominar el sector.
Los mejores tiempos económicos y los mayores niveles de bienestar se alcanzan siendo los mas eficientes en la producción. La agricultura es un nicho con muy buenas condiciones y experiencia para Sinaloa. Hay que invertir y organizar el trabajo. Podemos ser los campeones y los más prósperos.






