NO PROFUNDARIZARÉ el tema que está en boca de todos. La forma de dirigir de Dave Roberts, con todo y que tiene a Dodgers en la Serie Mundial, no convence. De momento, todos truenan contra el Japones, por sus movimientos y la forma de tratar a Julio Cesar Urías. Se ha escrito y hablado hasta el cansancio, que a «JC», lo ve de perfil bajo. No le brinda confianza y cierra puertas para su completo desarrollo.

LO QUE OCURRIÓ el sábado pasado, no tiene nombre. Una verdadera afrenta para cualquier pitcher, que te pidan la bola, ganando, sin gente en base y a un out de aspirar a la victoria. Cierto, le conectaron dos jonrones, pero mantenía al equipo arriba, poncho a nueve de 14 bateadores. Además, luego del segundo cuadrangular, se recuperó, receto par de chocolates y al que venía en turno, lo había dominado. No sé qué paso por la cabeza de Roberts.

AL FINAL EL BEISBOL lo castigo y termino por perder el cuarto juego de la serie mundial, cuya victoria se la arrebato de las manos, de forma fantástica, Tampa Bay, para igualar la batalla a dos triunfos. No creo, que Roberts, hubiese pedido la bola a un Clayton Kershaw en situación similar, que lo hizo con Urías. Me queda claro, que primero, Kershaw no dejaría que lo removieran y ni por asomo, Roberts, se atrevería a cambiarlo, dada su “jerarquía” y respeto a su figura. Entiendo, para quedar bien con todo mundo, tiene que dirigir perfecto, eso es imposible, pero al menos, que sus corazonadas estén cerca de lo razonable.

OTRA PREGUNTA, ¿Porque aguantar tanto al relevista Jensen, que ha sido un fracaso? Lo dejo de tarea.

DEBEMOS RECORDAR a Dave Roberts, que si esta en la serie mundial, es en gran parte, al trabajo de Urías. Que alguien le refresque la memoria, que fue el héroe del cuarto triunfo ante Bravos, con relevo de oro de tres entradas perfectas. Que poca agradecimiento y confianza al zurdo de la Higuerita. Aunque no se atreve a declararlo, por cuestiones de códigos no escritos, pero es evidente, que Julio Cesar, salió rabioso, con ganas de reventar a su “manager».

EN ESTOS MOMENTOS, debe tener los dedos cruzados el piloto de los Dodgers, para cerrar este capitulo con la corona, porque de otra manera, vivirá con el rechazo colectivo de la afición mexicana y puntos intermedios a perpetuidad. Señor, Roberts, debe respetar a sus peloteros, especialmente, los que han sacado la cara por usted, que lo mantienen con trabajo y que no se han «rajado», con todo y sus frecuentes equivocaciones.

POR LO DEMÁS, reconocer la valentía, entrega y deseos de trascender de Tampa Bay, equipo discreto, que no se rinde, e intimida ante los “grandes», como Yanquis, Boston o Dodgers. Ahora, tienen contra las cuerdas a los millonarios Dodgers, que, a un strike del triunfo, su taponero, Kenly Jensen, volvió a fallar y contra un novato, que le pego el hit del del triunfo y de la voltereta increíble, que tendió a los Californianos, con una amarga derrota, que quizá, nunca olvidaran.