Emilia Guerra Mena, diputada integrante del Grupo Parlamentario de MORENA y presidenta de la Comisión de Educación Pública y de Cultura en el Congreso del Estado, participó este martes en el marco de la sesión ordinaria de la Diputación Permanente para pronunciarse sobre la nueva Ley de Educación para el Estado de Sinaloa que se discutirá en esta soberanía; para destacar que se trata de una propuesta que recoge los esfuerzos de actores diversos a través del ejercicio de parlamento abierto, y es además un punto de partida hacia la concreción de la Nueva Escuela Mexicana.
Explicó que la Nueva Escuela Mexicana es un modelo educativo que asume que la educación no es opcional, sino una obligación pública que la autoridad debe garantizar y vigilar, pues cualquier sistema medianamente democrático tiene el deber de ocuparse de la enseñanza obligatoria de los ciudadanos para asegurar la continuidad y viabilidad de sus libertades. La educación y la libertad van ligadas de manera indiscutible, aseguró.
Añadió que con la discusión y aprobación de esta Ley, se estará avanzando en Sinaloa en el cumplimiento de objetivos tales como: ubicar como centro del aprendizaje a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, para lograr una educación con equidad y de excelencia; fortalecer el federalismo educativo para cumplir con los principios, fines y criterios de la educación; impulsar la corresponsabilidad social en el proceso de construcción de saberes, y armonizar las legislaciones locales con el Artículo Tercero Constitucional y sus leyes reglamentarias.
Mencionó que contiene también ordenamientos sobre la corresponsabilidad de madres, padres y/o tutores en el proceso educativo, y cuestiones sobre la concurrencia del financiamiento y de las reglas para la educación impartida por particulares. Los insumos para presentar esta iniciativa fueron la Ley vigente, los documentos de trabajo proporcionados por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados y, los resultados de los foros de consulta realizados por este Congreso.
“Esta iniciativa que se encuentra en proceso de discusión y aprobación, es una propuesta de trabajo colectivo, en la cual se trató de incorporar todas las voces. Contiene un modelo pedagógico de formación integral en el que el educando es el centro del proceso educativo. Se reconocen las diferencias de naturaleza distinta (género, origen social, etnia, capacidad física, capacidad intelectual, creencias, etc.) y se proponen vías para la equidad y la inclusión; se revaloriza al magisterio como agente clave del proceso educativo, se prioriza su mejoramiento académico sobre las sanciones a su desempeño y se compromete con la ruta de mejora continua de la educación hacia la excelencia”, concluyó Emilia Guerra Mena.










