México enfrenta los peores escenarios económicos y sanitarios de la historia, mientras los esfuerzos del gobierno no corresponden a las expectativas y reclamos sociales. Los oficios político y electoral del presidente López Obrador están jugando en contra de la sociedad. La comunicación del Ejecutivo Federal no está hablando de la magnitud de los problemas, sino de temas de segundo o tercer nivel que generan una “cortina de humo”, que no permita observar el delicado panorama actual.

A la fecha, más de un millón de trabajadores han sido dados de baja del IMSS. El INEGI estima que más de 12 millones de mexicanos se han quedado sin ingresos dentro de las economías formales e informales. México es el país latinoamericano en que más se está incrementando la pobreza. Así lo dice la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), advirtiendo que en 2020 se sumarán en México entre 10 y 11 millones de nuevos pobres. La crisis económica se está acentuando aún más debido a la inexistencia de programas de ayuda de emergencia para Familias y Pymes, que hoy sufren como nunca antes.

Mientras en Estados Unidos, Europa, Asia y Sudamérica los gobiernos crean apoyos extraordinarios para sostener el confinamiento de ciudadanos y pequeños empresarios, en México se obliga a familias y pequeños negocios a la inactividad con las bolsas vacías. Hemos planteado el “Ingreso Único Vital” para ayudar a las familias. También, organismos empresariales han propuesto apoyos a las micros, pequeñas y medianas empresas; tal y como otros países lo han hecho. ¿Cómo está resolviendo López Obrador el dilema del confinamiento, pero al mismo tiempo proveer lo necesario para el ciudadano y la empresa?… Hasta hoy no hay respuesta.

El presidente en su afán de mostrar que “todo está bien” dice una versión opuesta a la Secretaría de Salud. – No se tiene registro confiable de infecciones y decesos. México es el peor del continente en aplicación de pruebas y también es el que menos claridad puede dar de las muertes reales. El País no sabe con certeza el porcentaje de ciudadanos infectados. Se lucha contra una pandemia sin datos y con desconocimiento del progreso del virus en la población.

El Ilusionista, el presidente López Obrador, afirma triunfal que, “domó la pandemia”. Y, que el pago de impuestos de los grande empresarios y la persecución de los “factureros” nos salvarán de la catástrofe económica. Nada más alejado de la realidad: Ni la pandemia se ha domado, por el contrario, está creciendo sin control, llevando a México muy cerca de ser el epicentro mundial; ni los empresarios morosos o los “factureros” salvarán a México de la más grande caída económica de la historia.

¡Protestamos por la forma irresponsable que el Ejecutivo Federal maneja los recursos y la información pública! ¡Basta de usar los recursos discrecionalmente y no en beneficio de las familias y de las pequeñas empresas!… Estamos conscientes que ni la pandemia ni la crisis económica mundial son responsabilidad de nuestro gobierno, pero SÍ es culpa del Ejecutivo Federal que México, junto con Estados Unidos y Brasil, hoy por hoy es uno de los tres países más deficientes en el manejo de la pandemia y, que, nuestro Pueblo caerá económicamente al menos 3% más que el resto del Mundo, generando 10 millones de nuevos pobres.