El pasado jueves 2 de mayo, en la Sesión del Pleno del Congreso del Estado de Sinaloa, transcurrido poco menos de una hora de reunión, la Diputada Alma Rosa Garzón Aguilar del Grupo Parlamentario de MORENA, del Distrito 20 con cabecera en Mazatlán, presentó un posicionamiento sobre el gasto en publicidad del Gobierno del Estado.
Inició mencionando la posición que las encuestas de Por México Elige y Arias Consultores le otorgaron a Quirino Ordaz Coppel, ambas colocándolo como el Gobernador mejor evaluado del país.
Además hizo referencia a la declaración de ahorro que hizo el Secretario de Administración y Finanzas, Carlos Ortega Carricarte, en base al plan estatal de austeridad.
La cosa no quedó allí, acusó al Secretario, y por ende al Gobierno, de decir verdades a medias, o sea de mentir, ya que dijo, se han ejercido más de 800 millones de pesos en servicios de comunicación y publicidad en 2 años.
Todo lo anterior solo lo escribo como contexto de lo que sucedió al terminar la Diputada Garzón.
La Diputada Karla Montero, del distrito 14 con cabecera en Culiacán, al abrir la primera ronda de participaciones, tal vez allí estuvo el detalle, entre otras cosas, lo hizo como participación de un posicionamiento y no como un punto aparte en el que se centrara toda la atención. Pues dio a conocer que sus “207 asesores” y ella, presentaron una iniciativa de Ley de Publicidad Oficial.
Comentó que la esencia de la ley es regular la misma publicidad oficial y su aplicación por parte de las instancias del Gobierno, establecer reglas claras en su contratación; eliminar el rostro, logotipos y voces de los gobernantes en turno, establecer un presupuesto fijo correspondiente al 0.1 % para este gasto, igualdad en el acceso a los contratos por partes de todos los medios, incluir las lenguas indígenas, entre otras cosas.
Agregó que esta es una oportunidad para que los medios de comunicación mejoremos nuestras condiciones laborales.
La intención de escribir la presente columna es hacer notar que la Diputada Karla Montero puede tener y presentar buenas ideas, como la mencionada Ley de Publicidad Oficial pero, sus “207 asesores” le siguen fallando. No era el momento, no lo presentó como posicionamiento, aunque así lo crea, y se perdió entre la discusión de casi 1 hora que prosiguió a su participación.
Después de ella subieron Ana Cecilia Moreno, Flora Miranda, regresó Ana Cecilia, el Profe Torres, Sergio Jacobo, Pedro Lobo, volvió el Profe Torres; siguió Edgar González, Gloria Himelda Félix, Graciela Domínguez, volvió Ana Cecilia Moreno, volvió Edgar González, y nadie hizo referencia a su propuesta.
Con el Diputado Edgar Augusto González Zatarain se cambió de tema, ahora se trabaron en una discusión sobre puntos retirados del orden del día y los acuerdos de la Junta de Coordinación Política.
Cuando Montero Alatorre regresó a la tribuna, quiso ser graciosa, sarcástica, haciendo referencia a la lucha libre y los pleitos escolares.
En esa hora y media, lo rescatable era su iniciativa y terminó con la aclaración de que ella es del pueblo, raspa y chola de colonia.
La broma de los “207 asesores” podrá sonar divertida pero, Diputada: alguno de ellos tiene que ayudarle a encontrar la forma de ponerle peso a su estancia en el Congreso.
Lo más común cuando se menciona a Karla Montero es escuchar “esperábamos más”. Yo no puedo decir lo mismo pues no la conocía antes del proceso electoral que culminó con la elección del 1 de julio pasado. Sin embargo, siempre se quiere que quienes ocupen los puestos de elección popular, los “representantes de pueblo”, hagan mucho, pero mucho más que bromas y reclamos.
La Diputada Karla Montero no tiene Grupo Parlamentario, ella misma ha declarado que no la toman en cuenta, que no le informan, que no la escuchan. Gran parte del problema está en su forma de hacer política y su estilo de actuar como legisladora. Eso creo yo.











