La Universidad Autónoma de Sinaloa estuvo a punto de ser tomada como rehén de quienes pretendían realizar un cateo en el que la Fiscalía General del Estado (FGES), en especial la Fiscal Sara Bruna Quiñónez Estrada, actuó de manera expedita para, sin importar el estado de la carpeta de investigación, lograr orden, en la que un juez les faculta para intentar violar la autonomía de la UAS.

A pesar de que la Universidad se encuentra en periodo vacacional, por lo que sus puertas y rejas están cerradas, Personal de Investigación de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la FGES, llegó hasta el enrejado del Campus Buelna, en el que se localiza el edificio de Rectoría y los demás de la administración central.

Ante esta muestra del uso excesivo de poder, con el que buscan hacerse de evidencia para, al fin, complementar la carpeta de investigación y encontrar los argumentos legales que de otra forma no han podido obtener; queda demostrada la falta de pericia, inteligencia y capacidad de los esbirros del Gobernador de Sinaloa.

¿En las manos de quién estamos cuando se olvidan de que la ley tiene formas, pautas y principios? Cuando el apetito de poder los lleva a buscar cualquier argucia con tal de hacerse del control de la UAS. Control que no buscan para el bien común ya que no les interesa la vida académica, no les interesa la estabilidad al interior de la Casa Rosalina, ya que solo la ven como botín político.

¿No hay situaciones más alarmantes y urgentes que atender? ¿Qué están haciendo para resolver los casos de homicidio, asesinato y feminicidio? Con el cuento chino de que han disminuido los delitos de alto impacto, se dan tiempo para perseguir a quienes dan cobertura educativa a la inmensa mayoría de los sinaloenses, para intentar amedrentar a quienes forman a los profesores e investigadores, para acusar a quienes promueven el arte, la ciencia, la cultura y el deporte en nuestro estado y representan a Sinaloa en México y el mundo.

Queremos que se acaben los secuestros, los robos de carros, los asaltos; que aumente la seguridad y se acabe la impunidad. En eso debe estar enfocada Sara Bruna Quiñónez y la FGES ¿Es mucho pedir que se dediquen a darnos seguridad? Lo que es lo mismo, que se pongan a trabajar en lo que les toca y dejen de ser peleles de los enemigos de la UAS.