El Líder del PRD en Sinaloa, Audómar Ahumada Quintero, declaró que hace apenas unos meses la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reclamaba en su comunicación social y en su publicidad ser “Una Empresa de Clase Mundial”. En tiempos de la “4T” ese lema se ha vuelto no nada más obsoleto, sino también representa una aseveración que pudiera tomarse como irrisoria dentro de la iniciativa privada. Peor aún, la CFE, una empresa del Estado Mexicano, se está alejando cada vez más del ciudadano.
Agregó que ho han trascurrido más de dos años de aquel junio 2018, cuando AMLO, desde Mexicali, prometía tarifas más bajas progresivamente. No sólo el costo de la energía eléctrica no ha disminuido sino que, de acuerdo a los cálculos derivados de las tarifas actuales, ha aumentado. El tema es simple, tome sus recibos “de la luz” de los recientes 6 meses, compárelos, y verá que en ningún momento ha bajado el cobro, por el contrario, proporcionalmente a su consumo, ahora es mayor.
Como ejemplo dijo que Juan “N”, en mayo paga $1,517 por su consumo de energía eléctrica, 120% más que abril y, más del 400% que en marzo. Mientras el apoyo gubernamental de su último recibo es de $0.00, cuando en meses anteriores fue de más de $100. Es decir, Juan ahora paga más, y la CFE le ayuda menos… Casos como el de Juan “N” hay cientos de miles en Sinaloa, y millones en México.
Las redes están siendo saturadas de fotografías de ciudadanos que muestran gráficamente la cantidad que deberán pagar “de la luz”, al mostrar su recibo de la CFE; por lo que se quejan públicamente. Quienes piensan que miles de personas se han puesto de acuerdo para hacer un “complot contra AMLO” y han tomado Facebook como “galería fotográfica de recibos de la CFE” tiene muy poco sentido común, y nada de conciencia social.
Nunca estaremos a favor de contratos “leoninos” que perjudiquen el mejor interés de México. Pero, tampoco estamos a favor de la soberbia con la que el gobierno de AMLO actúa, cortando de tajo, sin agotar el diálogo; lo que ha ocasionado que las medidas del gobierno federal contra la generación de energías limpias, justas o injustas, estén perdiendo en los tribunales, y alejando miles de millones de dólares de inversión, no solo para asuntos energéticos sino también inversiones en prácticamente todas las industrias, que están viendo a México poco serio e irresponsable en la toma de decisiones.
Finalmente, inmersos en la crisis sanitaria, dentro de casa, los ciudadanos están consumiendo una mayor cantidad de energía eléctrica, al mismo tiempo que muchos pierden el empleo; mientras las tarifas eléctricas siguen a la alza, no a la baja. El saldo es tan lógico como crudo: Hay mayor descontento y más desilusión contra el gobierno de López Obrador. Y, la CFE, de la mano de Bartlett, que está en medio, es la paraestatal que recibe gran crítica ciudadana y de la iniciativa privada, que mucha razón tienen en señalarla: Aquellas “aplaudidas promesas de campaña”, hoy incumplidas, están cobrando facturas a la 4T, y alejando a la CFE del mundo, de las pymes y del ciudadano.











