Los Bonos de Impacto Social son mecanismos para probar soluciones alternativas a los problemas sociales sin tener que asignar fondos de entrada. Eso permite innovar.
Funcionan de la siguiente manera. Un gobierno se propone resolver un problema social que no implica una obra sino un fenómeno complejo como el desempleo juvenil o los niveles de delincuencia. Emite un bono para quien quiera invertir en resolver el tema en cuestión. Fija una meta y establece un consejo evaluador ciudadano.
Después de ello un proveedor, una ong o una empresa social, interviene para resolver el problema. El gobierno le paga el bono solamente si alcanza la meta.
Fueron inventados en 2010 en Inglaterra. La consultora británica Social Finance creó el modelo junto con el Ministerio de Justicia británico para enfrentar la reincidencia carcelaria juvenil. Probaron en la cárcel de Peterborough.
El objetivo era lograr que 2.000 prisioneros que cumplieron una condena de menos de un año no volvieran a caer en el delito tras su liberación. El gobierno británico propuso pagar los bonos solo si se alcanzaba una reducción de al menos 7,5% en la tasa de reincidencia.
Los presos recibieron asistencia por parte de “proveedores de servicio” durante 12 meses antes y después de su liberación y los resultados fueron un éxito: La reincidencia se redujo en un 8,39% (de acuerdo con lo estimado por dos universidades y una consultora).
Es una alianza público privada. Los inversionistas privados financian la ejecución del proyecto contratando a operadores que prestan el servicio social y dándoles capital de trabajo desde el inicio. El gobierno, a su vez, asume el papel de pagador frente a los inversionistas, a los que ofrece un retorno a la inversión solo si el proyecto es exitoso. En caso contrario, los inversionistas pierden los recursos invertidos en función del cumplimiento de metas.
En 2017 Colombia se convirtió en el primer país de la región que lanzó un BIS por US$8,5 millones, que busca generar empleo para beneficiar a poblaciones vulnerables desplazadas por el conflicto armado en las ciudades de Bogotá, Cali y Pereira.
En la actualidad, existen más de 100 BIS repartidos por todo el planeta que suman cerca de US$400 millones. Además, existen más de 70 BIS en fase de desarrollo y se espera que sigan creciendo gracias al impulso de nuevos fondos basados en resultados (outcomes-based funds) de la Unión Europea (MFF 2021-2027) y Estados Unidos (Sippra, Feb 2018).
Las iniciativas latinoamericanas son fomentadas por el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID-FOMIN).
Los problemas sociales se presentan en formas cada vez mas complejas.
Las sociedades son cada vez mas diversas. Se han multiplicado las profesiones, los oficios, las actividades económicas, las aspiraciones, los patrones culturales por lo que han surgido miles de necesidades e intereses.
El diseño de soluciones requiere mucha especialización y precisión.
Las rutinas y procedimientos deben mejorarse continuamente.
Esta es una forma diferente que ha tenido éxito si se implementa eficientemente.
Lo mas importante es entender que es un error ocupar un puesto público y querer hacer siempre lo mismo de siempre.






