El béisbol junto a los Tomateros de Culiacán, ha sido uno de mis grandes vicios desde pequeño, cada año, el mes de octubre se hacía eterno para su llegada, en aquel entonces a mis 11 años de edad, no sabía lo que era tener un ídolo en este deporte.
Fue en la temporada 94-95, procedente de los Algodoneros de Guasave, llega Benjamín Gil, pelotero con etiqueta de Grandes Ligas (perteneciente a los Rangers de Texas), en aquel momento no sabíamos de la gran historia que estaba por comenzar en este club.
Jugador con clase, temple, poder, una gran extensión en el short stop, pero sobre todo un gran brazo, Benjamín rápidamente fue demostrando la gran calidad que tenía, en su primera temporada conecto 9 cuadrangulares, con 15 bases robadas y un porcentaje de .270, buenos números para su primer año, rápidamente se catalogó como una estrella.
No paso mucho tiempo para que llegara la primer corona para el “Benji” y la sexta para la escuadra Guinda, fue en su segunda temporada la 95-96, lo momentos de gloria iniciaban para él, su historia en letras de color de oro empezaron a plasmarse en el diario de Don Juan Manuel Ley.
Recuerdo muy bien esa época, todos los jóvenes de las ligas pequeñas, incluyéndome a mí, éramos los primeros en medirnos los uniformes para poder obtener el número más codiciado, el 30.
La racha positiva para lo guindas, siguió en la temporada 96-97, Benjamín jugando hasta la segunda mitad de la temporada, ya que su equipo de grandes ligas ya le imponía restricciones, los Tomateros, un conjunto que era conocido porque sus estrella llegaban para la segunda vuelta.
En aquella época, dichos jugadores hacían valer su hegemonía de refuerzos, ya que llegaban con un nivel superior a los que iniciaban temporada, en ese año, lograron hasta hoy, el ultimo bicampeonato en la historia de club, y de qué manera!! Benjamín conectando el imparable para dejar tendidos a los Naranjeros de Hermosillo, en el sexto juego de una serie final memorable.
Ya siendo una estrella consolidada en la capital sinaloense, Benjamín Gil, ya tenía un estilo característico que nos emocionaba como aficionado, desde que tomaba turno al bat, dándole vueltas al bat y golpeando las puntas de los pies al suelo, el “Caifan” anunciándolo con su voz imponente y con su tono muy peculiar, ilustrado en la pantalla gigante con una animación de Goffy (Disney) de torero, y de música de fondo la obra de los Fabulosos Cadillacs “Matador”, adoptándolo con ese apodo, tanto aficionados como medios de comunicación.
Desde que empezaba a calentar, el tijuanense marcaba su diferencia, soltando el brazo de home hasta el bullpen, hecho que nadie más lo hacía, sus tiros arriba de 90 millas desde el hueco de tercera y short, en algunas ocasiones haciendo tiros a primera en el aire al estilo de Derek Jeter, su manera de catchar los flys con el guante por debajo de los hombros, un estilo que nos ponía a temblar, pero sobre todo, esa manía que tenía de tomar un roletazo y posteriormente golpear la pelota con el guante dos o tres veces, dejando correr al bateador, para después soltar un balazo a la primera base, hecho que muchos jóvenes comenzaron a imitar.
Después de bicampeonato, llegaron cuatro años de sequía para los Tomateros, época en que el carácter de Benjamín empezaba a cambiar, en ocasiones reflejaba molestia, se metía constantemente con los ampáyers, se empezaba hacer expulsar por jugadas si relevancia, recuerdo una ocasión, después de una expulsión, se enfadó tanto que aventó todos los bats del dougout al terreno de juego, a un gran sector de la afición esto no le parecía, por lo que al momento de anunciarlo, se escuchaban algunas rechiflas.
En ese instante, empezaron la malas decisiones del “Matador”, se empezó a meter con el publico, contestándole con aplausos y movimiento sarcásticos de agradecimiento, gracias a estas acciones, fueron de menos a más los abucheos, en ese tiempo, Gil cambio su canción de fondo en cada turno al bat, poniéndose la obra de Don “Cuco” Sanchez, “No soy monedita de oro”, asimismo por las noches, después de los partidos, se empezó e ver con más frecuencia en los diferentes bares de Culiacán, pero en aquella época (sin redes sociales)era tan normal, y muy pocos tachaban dichas acciones, tampoco era bien visto en algunas plazas de la Liga, ya sea por su carácter explosivo o por la misma rivalidad, en este lapso de tiempo, también fue cambiado de los Rangers a los Angels.
Todo se olvidó cuando llego la temporada 2001-2002, logrando la octava corona para Tomateros, ese mismo 2002, fue un año redondo para él, ya que obtuvo lo más preciado para un pelotero, ganar la serie mundial, derrotando a los Gigantes de San Francisco de Barry Bonds, cubriendo las funciones de “utility”, en esta serie conecto de emergente 4 imparables en 5 turnos.
Después de su anillo de serie mundial, el 2003 para Gil, fue su última temporada en grandes ligas, en la cual duró 8 años, esa misma temporada 2003-2004 obtuvo la novena corona para los Guindas en la historia de Liga Mexicana del Pacifico, derrotando a los Yaquis de Cd. Obregón en 5 juegos, incluso el ultimo out fue un fly que capturo Benjamín a batazo de Alfredo Amezaga, casualmente compañero con el que compartió anillo de serie mundial en el 2002.
Para la temporada 2006-2007, después de jugar 12 años con los Tomateros, vistió la casaca de las Águilas de Mexicali, obteniendo números aceptables, para la 2008-2009, volvió a la escuadra guinda, jugando la temporada completa, pero sus números ya no reflejaban el nivel para jugar en esta liga, sobre todo en el departamento de ponches, donde le recetaron la mayor cantidad en su carrera (58).
Su último año en el club, era inevitable, pero su calidad le dio para despedirse como digno jugador, dándole la victoria en aquel quinto juego de semifinal contra los yaquis, para poner arriba a los guindas en la serie 3-2, conectando el hit para dejarlos tendidos en el terreno, ¿a quién? Nada más y nada menos que al grandes ligas Joakím Soria, ese fue su último turno frente a la afición tomatera, sin conocer su destino, esa noche fue ovacionado como héroe, haciéndole honores y agradeciéndole todo lo que había hecho por este club como jugador, lamentablemente en esa serie cayeron en los dos juegos siguientes en Obregón, quedando eliminados.
Posteriormente el 2007-2008, jugo para los Águilas de Mexicali y el 2009-2010 se retiró con los Algodoneros de Guasave, todo indicaba que eran sus últimos días en la Liga Mexicana del Pacifico.
Para Don Juan Manuel Ley López (E.P.D) Benjamín Gil, siempre fue uno de sus jugadores consentidos, en eso tiempos, Tomateros pasaba por una crisis de 10 años sin títulos, desfilando un sin fin managers al mando del equipo, pero la conquista de la décima corona no llegaba, finalmente el presidente de club, opto por darle la oportunidad a uno de sus hijos pródigos, un jugador con los colores de los Tomateros bien arraigados, anunciando a «Benji» como timonel en la temporada 2014-2015, noticia que no agrado a muchos aficionados.
Para dicha temporada, Tomateros no contaba con estrellas como nos tenía acostumbrados con anterioridad, reto que hacia aún más difícil la labor para el manager novato, los partidos fueron trascurriendo y las victorias fluyendo, no convencía del todo el estilo de juego, ya que rompía con el esquema del béisbol tradicional, algunos lo llamaron “loco”, otros agresivo, en lo personal la victorias se buscan, el estilo del manager lo pone cada quien, a final de cuantas para la afición si ganas son los jugadores y si pierdes son los estrategas los culpables.
Benjamín no era un manager tradicional, era un capitán que se veía que llevaba el mando de barco, y no esperaba que el barco se guiara por los marineros, detalle que era muy raro en este club, por la cantidad de estrella que manejaban, en el dougout se veía armonía, lo jugadores hacían lo que el manager les mandaba, las decisiones fuera de lo común, era pan de cada día, pero las victoria seguían saliendo.
Llegaron los play off, derrotando a los cañeros en la primera serie 4-2, posteriormente se levantan de 1-3 y derrotan a los favoritos por el campeonato, las águilas de Mexicali 4 juegos a 3, serie que quedara por siempre en la memoria de los culiacanenses, posteriormente derrotan fácilmente en la serie final a los Charros de Jalisco 4-1, logrando así su primer campeonato como manager en su año de debut y el décimo para los capitalinos, callando muchas bocas, hasta ese momento!!
El ex bigleaguer, nunca se dio cuenta que su comportamiento debía de cambiar, y más ahora como cabeza del equipo, su forma de ser, siguió siendo la de un jugador, fuera del dougout dejo de ser la autoridad que reflejaba, todo se acrecentó cuando indebidamente una cámara de televisión, filtro un discurso en privado que le trasmitía a los jugadores en el festejo dentro de los vestidores, en donde utilizaba un vocabulario informal y despectivo, acto que los desprestigio como persona en todo el béisbol nacional, menos en Culiacán!!
El karma negativo lo siguió hasta la siguiente temporada 2015-2016, teniendo una temporada infernal, en donde Culiacán estrenaba uno de los estadios más hermosos de latinoamérica, en dicha campaña, los jugadores no rindieron como el año anterior, la relación con alguno de ellos no era la misma, el juego agresivo no le estaba saliendo como esperaba, simplemente el béisbol en ese momento le dio la espalda, a tal grado de no pasar ni a play-off, por tan malos resultados el “Matador” no fue requerido para las siguiente temporada 2016-2017.
Para temporada 2017-2018 el nuevo presidente del Club, Héctor Ley López (quien sustituyó al fallecido Juan Manuel Ley López) le dio de nueva cuenta el voto de Confianza a Benjamín Gil, quien no lo hizo quedar mal, en su tercer temporada como manager, logro su segundo título y onceava corona para los Tomateros, con un béisbol no tan agresivo y mostrando un Benjamín más reservado, con más criterio y mejores decisiones como estratega.
Lamentablemente!! De nueva cuenta, como “déja vu” volvieron los festejos de dicha presea, cayendo en los mismos errores y demostrando que no había madurado lo suficiente, las críticas de aficionados, medios de comunicación, jugadores y directivos, volvieron como tormenta, las disculpas ya no bastaban para el perdón, ya que era la segunda vez que lo hacía, demostrando que esa era su personalidad, la cual hasta el momento, no la ha sabido controlar.
Actualmente se dio la noticia que el manager campeón de la temporada pasada no refrendaria el título para este 2018-2019, se confirmó un cambio de estratega (Lorenzo Bundy), las razones emitidas por parte de los directivos, no convencen, los argumentos no concuerdan, suena ilógico que en el momento cumbre de tu nueva faceta en el béisbol profesional, el cual ha sido su trabajo toda tu vida, tires la toalla de manera repentina.
El trasfondo todos lo sospechamos, después de tantos años siguiendo a este personaje, sabemos que es los que hace dentro y fuera del campo, mucho tienen que ver sus actos pasados, pero en fin….. Solo esperemos que un día vuelva como manager, porque el talento y la capacidad la tienen, en lo personal, gusta como juega al béisbol, pero urge que cambie su personalidad y disciplina, si no, lamentablemente será muy difícil verlo de nuevo en la caseta guinda…
En el béisbol y en el deporte existen ídolos perfectos y Benjamín Gil.
Waldir Castaños…






