El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, visitó Sinaloa. Estuvo en el norte del Estado y recorrió hospitales rurales, ofreció el programa federal de apoyo a la rehabilitación de infraestructura de escuelas primarias, y por supuesto fue al beisbol.

 

Lo que no sucedió en esta visita, como si fuera posible, es que se diera esperanza de cambiar la política hacia el campo de un Presidente “ideoso”, dirían en el rancho, al que no hay manera de hacerlo cambiar de opinión. Ya lo dijo hace unos días: “aunque paralicen todo el país”.

El Diputado Faustino Hernández, Presidente de la CNC Sinaloa, platicó con él y solo le pudo sacar el compromiso de que se pusieran de acuerdo con el Gobernador Quirino Ordaz, que es junto con pegado. El “Gober” siempre se ha manifestado a favor de los productores, en ningún momento ha dicho lo contrario; inclusive, sobre su plática con AMLO en esta visita, manifestó haber tocado el tema, otra vez. Así que se quedaron igual que antes que llegara el “Presi”.

Lo que me parece que está pasando es que “Autosuficiencia Alimentaria” no significa lo mismo para AMLO que para los productores, para los Diputados y Senadores sinaloenses, ni para mí, y tal vez para usted.

Para mí significa que el país produzca suficiente alimento para cubrir las necesidades del mercado interno, y si se puede exportar mejor. Que los productores tengan temporadas rentables en las que ganen, que no terminen tablas o endeudados. Que los insumos no encarezcan la producción, que los coyotes no sean tolerados ni se enriquezcan a costa de los agricultores. Que se establezcan precios satisfactorios y que el costo de los alimentos esté al alcance de los ciudadanos más pobres. Eso es para mí “Autosuficiencia Alimentaria”.

Para Andrés Manuel, al parecer, es que los campesinos de temporal, con pocas hectáreas, que cosechan muy poco, pero muy poco comparado con los sinaloenses, tengan para comer y sean autosuficientes para alimentarse ellos mismos. Por eso en entrevista lo que contestó fue: “yo creo que en eso todos debemos estar de acuerdo en apoyar a los pequeños, lo pequeño es hermoso, por el bien de todos primero los pobres”.

No me opongo a que se atienda primero a los pobres. Lo aplaudo. Lo que me preocupa es ¿Aguantará el “granero de México” el abandono de parte del Gobierno Federal? ¿Qué pasará si la producción no alcanza para la demanda nacional de alimentos? ¿Importarán lo que no quisieron ayudar a producir? ¿Habrá escases de alimentos en el 2020 o el 2021?

Y me alarma más el hecho de que ante esta incertidumbre hay productores que ya están buscando mercados internacionales, incluso, parece que de las 6 millones de toneladas de maíz, 500 mil pudieran ya estar comprometidas para China. Y nadie puede molestarse por buscar ganancia ante un gobierno que no ofrece alternativas. Eso creo yo.

Nada más para no dejar el tema en el olvido. Satanizar a algunos que fueron beneficiados con exenciones en el pago de impuestos y solapar a otros diciendo que actuaron dentro de la ley, me parece de lo más contradictorio.

Lo criticable y criticado por el mismo López Obrador no fue que violaran la ley, pero al parecer se le olvida muy rápido; lo criticable y criticado era que a los ricos los exentaran de grandes millonadas de impuestos y a los pobres nos persiguieran por 5 pesos.

Decepción tras decepción. ¡A la cárcel todos! Los de la 4T, los “Fifís” y todos los que han robado a México. Ya estuvo bueno de abrazos, fúchilas y guácalas.

Disculpe el exabrupto, mi pecho no es bodega.