El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, inauguró las plantas tratadoras de aguas residuales Urías I y Urías II, en Mazatlán, junto con el gobernador Quirino Ordaz Coppel, como parte de su segundo día de actividades que inició este viernes por la tarde con la inauguración del cuartel de la Guardia Nacional en Culiacán.
Por su parte, el gobernador Quirino Ordaz Coppel le agradeció al presidente López Obrador el cumplir este compromiso que hizo durante su última visita en diciembre cuando inauguró el Acueducto Miravalles, el cual a su vez asegura el presente y futuro de Mazatlán, como es resolver el problema del abasto de agua por los próximos 30 años.
“Gracias a esa obra del Acueducto es que hoy Mazatlán puede tener y generar esa gran seguridad para los inversionistas nacionales y extranjeros, a quien quiera venir a apostar el recurso aquí en Mazatlán, darles la certeza de la inversión. Por qué, porque de otra manera no tuviéramos esa garantía y tuviera que tomarse agua de las colonias populares y generar un enorme perjuicio social. Una obra visionaria en la que participamos de la mano en partes iguales el Gobierno del Estado y el gobierno federal”, reconoció.
En cuanto a las plantas Urías I y Urías II, las cuales cuentan con la mayor y mejor tecnología que hay para el tratamiento de aguas residuales, dijo que permitirá cerrar la planta El Crestón, ubicada al pie del Faro de Mazatlán, pues las aguas que actualmente son tratadas en ese lugar, serán canalizadas a estas dos plantas, que para este propósito ampliaron su capacidad.
Ordaz Coppel dio a conocer que una vez cerrada la planta de El Crestón, se construirá en su lugar un parque recreativo, que sirva tanto a los habitantes de Mazatlán, como a los turistas, pues diariamente visitan El Faro alrededor de dos mil personas. Asimismo, ese lugar servirá para construir el muelle para cruceros turísticos, que es un importante proyecto que cuenta con la aprobación del presidente de la República, cuya licitación se espera sea lanzada muy pronto.
Por su parte, la directora de la Comisión Nacional del Agua, Blanca Jiménez Cisneros, explicó que las plantas Urías I y Urías II, beneficiarán a 380 mil habitantes con el tratamiento de sus aguas residuales por los siguientes 30 años, mediante los más modernos sistemas de desinfección a base de rayos ultravioleta en lugar de la utilización del cloro.
Añadió que las descargas de las aguas ya tratadas podrán verterse sin ningún riesgo de daño ecológico al estero El Infiernillo o bien ser utilizadas para el riego agrícola o riego de parques y jardines.











