Con un atractivo programa, integrado por piezas poco comunes pero con gran riqueza musical, el Cuarteto Coltzin, de guitarras clásicas, se presentó en el Centro Sinaloa de las Artes Centenario, invitado por el Instituto Sinaloense de Cultura, ante un público que no dejó espacio vacío y que los aplaudió ruidosamente al concluir.

 

El Cuarteto Coltzin, formado apenas en diciembre pasado, está integrado por Gustavo Camacho, Jonathan Rodríguez, René Bernal y Christian Núñez, un grupo de talentosos jóvenes sinaloenses, surgidos de la Licenciatura en Guitarra Clásica de la Escuela Superior de Música del ISIC, unidos por la inquietud de hacer música de cámara de primer nivel.

Para esta su primera presentación en espacios del ISIC, el programa se integró con Danzas Brasileñas, de Celso Machado (1953), en cinco movimientos o danzas tituladas Ponteio (agalopado), Catira (batisola), Frevo (Isqeunta o pe), Ciranda (Roda, roda) y Cantiga (minar), que mostró la excelente coordinación y un coherente diálogo musical entre los ejecutantes.

Le siguieron las bellas piezas Jardín de Girasoles, de Isaac Carreón (1996) y el Bambuco, de Fabio Martínez Nava, “Fabermana” (nacido en 1951); Luego una adaptación para guitarras del Concierto en BM, opus 3 número 10, de Antonio Vivaldi (1678-1741), en transcripción de Mauro Zanatta, en la que el autor renacentista se ve renovado y con un sonido diferente pero sin perder su esencia.

Del argentino Astor Piazzolla (1921-1992), tocaron Fuga y misterio, con transcripción de Johan Olaya, y cerraron con dos piezas de Reentko Dirks (nacido en 1979): Rafa y Danza non danza, que fueron muy aplaudidas por el público, la última de ella de pie, y con cerrada ovación.