Por fin, sin importar los cuatro inconformes que quedaban en el movimiento, los demás ya se habían ido, el Senador Rubén Rocha Moya ya cuenta con el apoyo y respaldo del Partido Sinaloense(PAS) y por supuesto, de su líder el MC Héctor Melesio Cuén Ojeda. La hicieron mucho de cardiaca pero era innegable que, si quiere ser gobernador, tendría que llegar a este momento.
Ya le hemos expuesto las razones por las que esta alianza en candidatura común era necesaria. De un plumazo, Rocha Moya ya cuenta con estructura para defender, trabajar y coordinar cada sección de la geografía sinaloense. No hablo de la absurda mención que se hacía en la reunión de esta mañana, con la presencia de Mario Delgado, líder nacional de MORENA, con respecto a «los que recorren las calles y colonias todos los días», me refiero a una verdadera estructura organizada, identificada, experimentada, capacitada y lista para enfrentar el proceso electoral, incluyendo el propio día de la elección y lo que surja.
Sin inventos ni cuentas alegres, Rocha Moya también añadió a su propuesta un mínimo de 200 mil votos que representa la lista de militantes y simpatizantes enlistados e identificados que son ahora parte del proyecto del Senador para llevarlo a la gubernatura. Lo anterior lo afirmo porque la gente del PAS no es ni de mentiritas ni de traidores, esos se quedaron en el camino, después de su pésima actuación en el 2018.
Con el PAS, MORENA incorpora a su campaña a personas educadas, cultas, especialistas, investigadores, con alto nivel académico pero que son pueblo. No son fifís disfrazados o que pretenden acercarse a los ciudadanos. Son ciudadanos que, con mucho esfuerzo, se han forjado un buen nivel de vida, particularmente enriqueciendo su mente y llenándola de academia, arte, ciencia y tecnología. Esta parte le urgía a MORENA.
Ahora sí, al que se sienta desplazado en sus pretensiones a una candidatura, por los espacios que tendrá el PAS, tendrá que encontrar argumentos de mucho peso para contradecir, además del acuerdo entre partidos, el nivel de aquel o aquella a quien le pongan enfrente. No será el que vende chicles al que habrá que vencer. Será al que vendía chicles, sí, pero que ahora tiene un posgrado en ciencias políticas, 2 ó 3 carreras profesionales, 3 ó 4 libros publicados y/o es parte del Sistema Nacional de Investigadores.
En el PAS no se ha jugado a la casita. Se han preparado para momentos como este, en el que el más fregado, le da al blanco a 150 metros. Habrá que ver si los candidatos de MORENA, además del propio Senador Rocha Moya, están a la altura de la alianza que están haciendo, porque en el Madero, el Malecón y la Ángel Flores no tendrán flanes.
Mientras tanto, al no ser aprovechada por el candidato de Va X Sinaloa, Adriana Ochoa Del Toro pasa a coordinar la comunicación de la campaña del Senador Rocha Moya.
En mi vida, he conocido en Sinaloa a siete extraordinarios jefes de prensa o coordinadores de comunicación, los demás hacen el intento, algunos no mal, pero estos siete son la crema y nata. Tres de ellos, dos hombres y una mujer, están en el área deportiva, incluso uno ya es directivo de un club profesional. Las otras cuatro son mujeres. Una de ellas es joven y de muy buen corazón. Es excelente pero no tiene la malicia de las otras tres.
A las otras tres, sin que ellas lo sepan, las llamo las leonas de la comunicación. Una de ellas es Velina Medina, la otra Ana María Alvarado y la tercera Adriana Ochoa.
Velina Melina, hasta donde tengo entendido, sigue siendo la responsable de comunicación del PRI en nuestro estado. Debería ser la encargada de esa área en la campaña de Mario Zamora pero, tal vez por un acuerdo, tal vez por un gravísimo error, no es a quien le dieron esas riendas.
Ana María Alvarado es la encargada de la comunicación de Sergio Torres, candidato del MC a la gubernatura. La conozco desde que ambos éramos muy jóvenes, yo un novel camarógrafo y ella ya importante en una campaña por la gubernatura.
Todo lo anterior se lo digo para llegar a lo siguiente, desconozco quien asesora a Mario Zamora pero, gran metida de pata, teniendo cerca a Velina Medina y a Adriana Ochoa, no juntarlas para, cuando menos, corregir el rumbo de una totalmente desangelada campaña que está pasando desapercibida. Estamos en veda, sí, pero con gente de ese nivel se estaría haciendo ruido, y mucho.
El que aprovechó es Rocha Moya, ahora ya tiene a Adriana Ochoa, que deberá corregir el rumbo de sus dos predecesores que no saben la «O» por lo redondo en estas lides, que ella maneja al dedillo, como la leona de la comunicación que es.
A partir de hoy la campaña de Rubén Rocha deberá ser otra. Tendrá que reiniciar en frio, brincar los topes y darle la vuelta a los baches; escoger bien a quiénes lo acompañarán por la Diputaciones Federales, Locales y los Ayuntamientos, será también un factor decisivo. Si quiere poner el tercer clavo para garantizar el triunfo, solo le falta Gerardo Vargas. Le repito, los que se iban a ir ya se fueron y Gerardo le daría la viada que le falta. Eso creo yo.











